España está de luto por los atentados terroristas en Cataluña

Parece ser que sus intenciones primeras con los explosivos y las botellas de butano eran la catedral  de La Sagrada Familia.

Propiedades y beneficios de las pipas de girasol.

Los frutos secos son un alimento que nos ofrece grandes beneficios nutricionales. Las pipas de girasol es uno de los que más consumimos habitualmente, y por ello merece la pena prestarles atención y saber que es uno de los frutos secos más completos que existe.
Las pipas de girasol son un tipo de fruto seco que la mayoría de nosotros consume en abundancia, un gesto muy bueno, ya que además de darnos un buen sabor es una de las mejores maneras de mantenernos jóvenes y fortalecer nuestro corazón, ya que contienen altas dosis de nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo. Entre ellos destaca la vitamina E, algo que las pipas de girasol contienen en altas dosis y que no debemos pasar por alto.
Los frutos secos son una buena fuente de vitamina E, pero en las pipas abunda este nutriente necesario para el organismo. Se trata de un potente antioxidante que se encarga de proteger los diferentes tejidos que componen nuestro organismo. Es destacable la función que tiene como protectora del sistema circulatorio y del corazón en cuestión, evitando la aparición de diversas enfermedades. Consumir pipas de girasol es una buena manera de mantener un corazón más joven y protegido de las agresiones del día a día, y haciéndonos más fuertes frente a los riesgos de padecer un cáncer.
En cuanto a esta vitamina las pipas es el alimento que las contiene en mayor medida, pero no solamente son ricas en este nutriente, sino que nos aporta buenas dosis de otros como el ácido fólico y el magnesio, importantes y necesarios para el buen funcionamiento de nuestro sistema circulatorio. Mantener unos buenos niveles de estos nutrientes nos ayudará a prevenir enfermedades cardiacas ya que mantienen protegidos los órganos y fuertes por más tiempo.
Pero además de ser un alimento cardiosaludable, el gran aporte mineral de las pipas de girasol, y su alta concentración de vitaminas las convierte en un alimento antienvejecimiento, y es que ayuda a retrasar los efectos causados por el paso del tiempo y los ataques que los radicales libres llevan a cabo en nuestro organismo.
Existen diferentes formas de presentar las pipas de girasol, ya que dependiendo de su tueste serán más o menos beneficiosas para el organismo. Las podemos encontrar al natural, que es la mejor forma de consumir este fruto seco. Pero la manera más habitual de encontrarlas es salada, aunque existen diversos tipos de salado que dependerán mucho de la marca y del fabricante. Es importante que cuando elijamos las pipas como fruto seco no las consumamos demasiado saladas, ya que un exceso de sodio no es nada beneficioso para el organismo.
A partir de ahora disfrutar de unas pipas en nuestros ratos libres nos ayudará a mantenernos más jóvenes y con el corazón en perfectas condiciones. Desde luego que todos los frutos secos son una buena opción para mejorar la salud y disfrutar de un aperitivo totalmente saludable y apetitoso.

Tomado del blog Vitonica
 https://www.vitonica.com/vitaminas/pipas-de-girasol-el-secreto-de-la-juventud

Yo las consumo en tortilla francesa por la mañana en desayuno.

Azafrán: oro rojo. El mejor de mundo es el de La Mancha


El “oro rojo”

Un kilo de este ingrediente de lujo puede llegar a costar hasta 5.000 euros
Un kilo de este ingrediente de lujo puede llegar a costar hasta 5.000 euros -
El precio del azafrán es elevado y lo ha sido desde siempre y de manera constante. Cuenta John O’Connell en El Libro de las Especias que allá por el siglo XIII la Condesa de Leicester pagó durante seis meses de 10 a 14 chelines para medio kilo de azafrán. Un auténtico despropósito considerado que la pimienta costaba algo más de 2 chelines y el cilantro un puñado de peniques. Hoy, un kilo de este ingrediente de lujo puede llegar a costar desde 5.000 hasta 30.000 euros.

Una especia “limited edition”

Para conseguir un kilo de azafrán se necesitan hasta 250.000 flores
Para conseguir un kilo de azafrán se necesitan hasta 250.000 flores -
El precio estelar del azafrán se debe tanto su indiscutible valor en la cocina, pues confiere color, sabor y aroma a cada plato, como a su complicado proceso de elaboración. Para empezar, el azafrán difícilmente crece de manera espontánea. Tratándose de una planta triploide, es decir, con un número impar de cromosomas, necesita de la mano del hombre para reproducirse y desarrollarse. Cada bulbo tarda dos años en florecer y normalmente da una sola flor, en el mes de septiembre. Las flores crecen muy bajitas en el suelo y se recolectan a mano a primera hora de la mañana, antes de que se abran y que la lluvia, el hielo o el sol las puedan estropear. Cada flor sólo tiene tres estigmas, la especia propiamente dicha, que tienen que ser separadas a mano de las flores con muchísimo cuidado a lo largo de las doce horas siguientes a la recolección. Para conseguir un kilo de azafrán se necesitan hasta 250.000 flores. Además, hay que tener en cuenta que cada cosecha no sobrepasa los 50 kilos. Todos estos factores convierten el azafrán en una especia de edición limitada por naturaleza.

´Asfar, cuando el lujo está hasta en el nombre

El amarillo azafrán se asociaba a la realeza -
El azafrán se conoce desde tiempos remotos y desde tiempos remotos es sinónimo de lujo. De origen oriental, esta planta alcanzó en seguida un gran valor comercial en Europa como colorante natural para la ropa. Su nombre, parecido en muchos idiomas, procede de la palabra árabe sahafaran, que a su vez deriva de ‘asfar, amarillo. La intensa y luminosa tonalidad amarilla que los estigmas de esta planta son capaces de proporcionar a los tejidos hizo su fortuna entre las clases privilegiadas, adquiriendo un significado tanto de casta como ritual. En los pueblos antiguos y orientales, el amarillo azafrán se asociaba a la realeza y a los ritos de la fertilidad, abundancia y fuerza. En Asia, el azafrán es símbolo de hospitalidad y bienestar y en la India se utiliza para marcar la frente de aquellos que pertenecen a las castas más elevadas.

El mejor azafrán del mundo

En España, la categoría más alta es la Coupé
En España, la categoría más alta es la Coupé -
El poder colorante del azafrán es el principal indicador (además del sabor y del aroma) de su calidad. Cuanto más altos los valores de la crocina, el carotenoide responsable del color de los estigmas, más alta la categoría a la que pertenece el azafrán. En España, la categoría más alta es la Coupé, con valores superiores a 190. Irán es el mayor productor mundial de azafrán y puede presumir de dos de las variedades más cotizadas del mundo. El Sargol, el azafrán completamente rojo, sin partes amarillas o blancas, que se remueven durante la monda de la flor separando los estigmas del estilo. Sus valores de crocina son superiores a 220 y su precio, acorde a su calidad premium, ronda los 15.000 euros por kilo. El Negin, literalmente “diamante del anillo”, es considerado el mejor azafrán del mundo: tiene la misma elevada calidad e intenso color que el Sargol, pero es un poquito más largo (unos 1.5 cm), grueso, casi sin rupturas y purísimo.

Azafrán de La Mancha

El azafrán con DOP Azafrán de La Mancha, es una especia en hebras obtenida por el tostado de los estigmas procedentes de Crocus sativus, L., con unas características únicas debido a su estrecha vinculación con los factores naturales, humanos, culturales e históricos de esta zona geográfica.
El azafrán amparado por esta figura de calidad, la DOP Azafrán de La Mancha, es la única especia de esta naturaleza que dispone, a nivel nacional, de este reconocimiento de calidad. Los requerimientos específicos que debe satisfacer se plasman en un documento, el pliego de condiciones, que ha sido aprobado por la Comisión Europea, y que es de obligado cumplimiento para todos los productores y envasadores que participen en su circuito comercial. La comprobación del cumplimiento del Pliego, por parte de estos operadores, se lleva a cabo por un organismo de control independiente e imparcial, autorizado por la administración competente y acreditado por ENAC, en la norma UNE-EN ISO/IEC 17065 o norma que la sustituya.


Resistencia a los antibióticos. Maria Pérez Ávila

El peligro de terminar el ciclo completo de antibióticos

Imagen al microscopio electrónico de la bacteria 'Escherichia coli'. MANFRED ROHDE/HZI HANDOUT
Para tratar una amigdalitis, lo habitual es que el médico recomiende 10 días de antibióticos. Para la neumonía, también 10 días. Sin embargo, algunos ensayos han comprobado que con un tratamiento de entre tres y seis días para el primero, y de cinco para el segundo, es suficiente.
Esto pone de manifiesto, en gran medida, el abuso en el consumo de estos medicamentos. El uso excesivo de antibióticos es una de las causas de resistencia bacteriana, uno de los principales problemas de salud pública a nivel global que pone en riesgo a la medicina moderna. Solamente en Europa mueren cada año cerca de 25.000 personas por esta razón, según un informe de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria publicado a principios de 2017.
Un análisis publicado en la revista médica British Medical Journal señala que el mensaje «profundamente arraigado» de tomar el tratamiento al completo para evitar, precisamente, la resistencia antibiótica, no se apoya en evidencias científicas y provoca justo lo contrario.
«Ya es hora de que políticos, educadores y médicos dejen atrás esta idea», indica uno de los autores, Martin Llewelyn, especialista en Microbiología e Infección en el Brighton and Sussex Unniversity Hospital (Reino Unido). El experto explica a EL MUNDO que es necesario estudiar más profundamente a partir de qué momento es seguro dejar el tratamiento antibiótico. «Hasta ahora, los antibióticos se han prescrito en tratamientos de cierto número de días, dependiendo de la enfermedad a abordar», afirma.
Por ejemplo, para la infección de riñón se suelen recomendar 14 días de antibióticos. «A menudo se cree que si el paciente deja de tomarlo demasiado temprano, eso potenciará la resistencia antibiótica. Esto no es verdad».
Sin ir más lejos, la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó en 2016, durante la Semana Mundial de Concienciación sobre el Uso de Antibióticos, que «siempre se complete el tratamiento aunque el paciente se encuentre mejor, ya que detenerlo antes de tiempo fomenta el crecimiento de bacterias resistentes».

"Sin evidencias científicas"

Sin embargo, Llewelyn destaca que estas recomendaciones están basadas en la tradición y no en evidencias científicas. Sin embargo, también afirma que no se sabe «con claridad» cuánto tiempo habría que reducir el tratamiento para minimizar las posibilidades de que las infecciones reaparezcan.
«Necesitamos más estudios que demuestren en qué momento es seguro detener el tratamiento, pero llevar a cabo este trabajo es difícil si los médicos y los pacientes siguen creyendo, equivocadamente, que dejar el tratamiento antes de lo que habitualmente se recomienda puede aumentar el problema de la resistencia», afirma el investigador.
El propósito del artículo, explica a este periódico otro de los autores, el profesor Tim Peto, del Centro de Investigación Biomédica de Oxford (Reino Unido), es poner de manifiesto los mitos sobre los riesgos de provocar resistencia bacteriana al reducir la duración de los tratamientos.

La resistencia antibiótica

La amenaza proviene, principalmente, de bacterias que están presentes en nuestra piel, en nuestro intestino o en el ambiente, de forma inofensiva. Las más comunes son la Escherichia coli, la Enterococcus faecium, Staphylococcus auerus o la Klebsiella pneumoniae, entre otros, explica el autor. El problema viene cuando, por alguna razón, pasan a la sangre, y causan la infección.
Cuando una persona toma antibiótico, las cepas de la bacteria sensibles al medicamento son reemplazadas por las resistentes. Por lo tanto, una persona que haya recibido uno de estos tratamientos es «más propensa a tener otra infección resistente», señala a este diario el presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), José Miguel Cisneros.
«Estos medicamentos son maravillosos, porque son capaces de curar al 100%, pero ahora tenemos que tener mucho cuidado con no recetar ni un gramo ni un día de más», explica Cisneros.

Seguir la pauta del médico

En su opinión, las recomendaciones de duración han sido «muy largas». No obstante, añade que «esto no quiere decir que el paciente deje el tratamiento cuando se encuentre mejor, sino que siga estrictamente la pauta del médico».
Este experto indica que, según los datos sobre el consumo de antibióticos publicados en 2016 por el Ministerio de Sanidad, España está entre los primeros puestos del mundo en consumo de estos medicamentos.
En este sentido, señala que nuestro país puso en marcha en 2013 un Plan Nacional de Resistencia Antibiótica «muy completo» pero que, por el momento, carece de financiación.
«Si no frenamos este problema, la medicina moderna no va a ser posible:no habrá trasplantes, ni se podrá atender a pacientes con cáncer, por ejemplo», advierte.
Cisneros indica que, según las estimaciones de las que disponen en la SEIMC, fallecen tres veces más personas por este problema global que por accidentes de tráfico, lo que da una idea de la magnitud del problema.
El trabajo concluye señalando que «los antibióticos son un recurso natural valioso y finito que debemos conservar».

El alcohol, incluso el vino y la cerverza son tóxicos para el cerebro, el hígado y el organismo

Teresa Morales García en El País, 5 de agosto 2017

Quién se resiste a un mojito en la playa después de un día al sol. Su estómago o, más bien, todo su cuerpo menos su cerebro que sigue deseándolo como si tuviera 20 años. Pero si se encuentra entre los que primero se quitaron los copazos, luego el vino blanco, y ya le van quedando cada vez menos bebidas con las que acompañar una comida de amigos, sepa que no es solo cosa suya: hay explicación médica.
No es que los efectos del alcohol sean distintos cuando usted ya ha entrado en los 40 o los 50 años que cuando su cuerpo tenía 20 años, lo que ocurre es que, según los expertos, algunos factores fisiológicos a partir de ciertas edades pueden contribuir a que la sensación tóxica se prolongue en el tiempo y lleguemos a sentir que las borracheras son peores. Por ejemplo:
1. El organismo va perdiendo agua con la edad. Y el alcohol, por ende, tiene menos posibilidades de diluirse. “Una vez ingerido, el alcohol pasa del sistema digestivo a la sangre, y ahí se distribuye según el contenido acuoso de nuestro organismo. Cuanta menos agua tengamos, menos se diluye. Digamos que estará más concentrado y esa persona será más sensible a sus efectos. Con una cantidad pequeña que para otro podría ser tolerable, en ella podría resultar más tóxica”, explica el doctor Francisco Camarelles, miembro del grupo Educación Sanitaria y Promoción de la Salud de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC). Y la pérdida no es nimia. Pasados los 50 años, el porcentaje de agua, que al nacer es del 75%, disminuye a un intervalo de entre el entre el 39% y el 57% en las mujeres y un 47% y el 67% en los hombres.
2. La función hepática se altera. A medida que el cuerpo envejece, todo el metabolismo se ralentiza, también la función metabólica del hígado. “Ese enlentecimiento hepático hace que los efectos del alcohol sean más evidentes con menores cantidades ingeridas”, explica el doctor Francisco Pascual, presidente de Socidrogalcohol (Sociedad Científica Española de Estudios sobre el Alcohol, el Alcoholismo y las otras Toxicomanías) y coordinador médico de la Unidad de Conductas Adictivas (UCA) del Ayuntamiento de Alcoy.
Piense que si el hígado, órgano encargado de purificar la sangre contaminada por el etanol, ya no marcha al 100%, es obvio que necesitará más tiempo para hacer el mismo trabajo. “Si el proceso de eliminación se ralentiza, el metabolito acetaldehído que se produce y se excreta (más tóxico incluso que el etanol), se mantiene más tiempo en el organismo". Para procesar o metabolizar el alcohol, el cuerpo lo transforma, oxidándolo, en varias sustancias de diferente composición química —la primera de ellas el acetaldehído— que resultan más fáciles de eliminar para el organismo. "Este, por cierto, es el componente que provoca el malestar de la resaca. Así que, por otra parte, cuanto más tiempo esté en el cuerpo, la resaca, por tanto, también puede ser peor”, puntualiza.
De hecho, como publicamos en BuenaVida, aunque "la resaca es una de las cosas menos estudiadas en medicina", según explica Antoni Gual, jefe de la Unidad de Alcohología del Institut Clínic de Neurociencias (ICN), algunos de los cambios que se producen con la edad —como el aumento de la proporción de grasa en el cuerpo en detrimento del agua, o el que las enzimas que se encargan de metabolizar el alcohol funcionan peor— afectan a que ese estado catatónico de la mañana siguiente sea más terrible con el paso de los años.
3. Algunas afecciones del aparato digestivo se manifiestan con más virulencia. El alcohol no es el mejor amigo de quienes sufren problemas de estómago y, por desgracia, algunos son más frecuentes a medida que cumplimos años. Por ejemplo, "el helicobacter pylori, bacteria responsable de la gastritis, que es una inflamación de las paredes del estómago, tarda hasta décadas en provocar daños, por eso se manifiesta más a partir de los 30 que de los 20", explica el doctor Cristóbal de la Coba Ortiz, especialista en Aparato Digestivo y experto de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD). "Se calcula", añade el experto, "que aproximadamente la mitad de la población tiene helicobacter pylori y, cuando el estómago se inflama por la acción de esta bacteria, el alcohol sienta peor", porque aumenta la irritación.
Una de las afecciones que más pacientes llevan a la consulta de un médico digestivo es la dispepsia funcional, algo más común en mujeres que en hombres. "Se trata de un malestar en el área gástrica no justificado por ninguna causa orgánica, pero para la que no se recomienda el consumo de bebidas alcohólicas porque empeoran los síntomas". Del mismo modo, el síndrome de reflujo gastroesofágico también empeora con el consumo.
Estos efectos son los que a buen seguro le habrán hecho reflexionar en algún momento acerca de que, tal vez, ya no compense beber tanto. Que el alcohol, como indica el doctor Camarelles, “afecta igual de mal a jóvenes, adultos y viejos” pero, que con la edad, usted lo lleva peor. Lo que sí afirman los médicos es que los efectos del consumo moderado se acumulan. El calimocho de la adolescencia. Las copas de los fines de semana a los veintitantos. Las múltiples cenas y comidas con vino en la treintena. Y a partir de los 40, las cañas “sagradas” del aperitivo, el vino en las cenas, y las copas después de alguna comida de trabajo.
Si hace un repaso a su trayectoria y a la de su entorno, verá que esta situación es algo de lo más habitual. Pues bien, como dice el doctor Pascual, de la Sociedad Socidrogalcohol, lógicamente, estos hábitos nos llevarán, poco a poco, a sufrir algún tipo de consecuencia. “Con el paso del tiempo, aunque estos hábitos de consumo moderado, pero continuado, de alcohol no sean lo suficientemente importantes para dar una dependencia al alcohol, sí que provocan daños. Puede acabar originando un trastorno por consumo de alcohol leve, con indicios de transaminasas elevadas —unas enzimas que se encuentran en el interior de las células del hígado, el corazón, los riñones o los músculos—, de volumen corpuscular medio —el tamaño medio de los glóbulos rojos—, de incremento de los triglicéridos o del ácido úrico… Todos ellos marcadores indirectos muy comunes entre los bebedores, aunque pueden aparecer también en otras enfermedades”.
Hablar de consumo de alcohol siempre es un tema delicado. Lo que en términos gastronómicos se considera un placer inseparable de una buena comida, en términos de salud el organismo no está tan de acuerdo. Como dice el doctor Camarelles, estas bebidas —en cualquiera de sus formatos, ya sea destilada o fermentada— no deja de ser “una sustancia tóxica para el cerebro, el hígado y todos los tejidos del organismo”.

La bradicardia del corazón puede ser beneficiosa. Qué hacer.

Sin embargo, un estudio reciente, publicado en la American Journal of Cardiology, concluye que las bradicardias (ritmo lento del corazón) asintomáticas pueden resultar incluso beneficiosas en las personas con edades superiores a los 60 años. Científicos de la Universidad de Northwestern, en Chicago, EEUU, han llegado a probar que este tipo de bradicardias no solo no influyen en las causas de mortalidad de las personas mayores, sino que es posible que incluso pudieran tener un efecto beneficioso.

 Tener una frecuencia cardíaca lenta no les causa problemas a algunas personas. Puede ser una señal de estar muy en forma. Los adultos jóvenes sanos y los atletas a menudo tienen una frecuencia cardíaca de menos de 60 latidos por minuto.


¿Qué puede hacer en el hogar para tratar la bradicardia?

En algunos caso la bradicardia es el resultado de otra afección cardíaca. hay que hjacerle una visita al cardiógolo. A lo mejor no es nada. El sistema eléctrico del corazón (los nodos funcionan bien). Pero siemrpe que tomar medidas de mantgeniemiento para llevar un estilo de vida saludable para el corazón suele mejorar el estado de salud general. Estas medidas incluyen:
  • Seguir un plan de alimentación saludable para el corazón que incluya muchas frutas, verduras, granos integrales (avena), frutois secos,  pescados.
  • Evitar las carnes rojas.  Evitar embutidos salados y exceso de grasas.
  • Hacer actividad la mayoría de los días de la semana o bien todos los días. El ejercicio es un seguro de vida. Si ni puedes caminar, puedes hacer piscina. Ejercitarse con pesas en casa. Caminar todos los días, mañana y tarde. 
  • Bajar de peso si lo necesita y mantener un peso saludable.
  • No fumar.
  • No beber alcohol.
  • Manejar otros problemas de salud, como la presión arterial alta o el colesterol alto.
  • No duerma demasidas horas seguidas.