PRURITO ANAL. Síntomas y remedios

1. PRURITO ANAL

Autores: Clara Fernández-Valdés Martín, Magda Silla Prósper. Servicio de Dermatología, Hospital Universitario Virgen Macarena (Sevilla)

1.1. ¿Qué es el prurito anal?

La comezón anal o prurito anal, es una sensación de picor e irritación alrededor del ano. La piel que rodea al ano es sensible, y la sensación de picor es un signo de que algún factor ha irritado la piel de dicho área. En ocasiones puede extenderse también hacia la vulva o el escroto. Es un problema más frecuente en los hombres. Las causas son muchas y variadas, pero el denominador común es la falta de higiene (heces/orina) y la humedad en dicha zona.

1.2. ¿Cuáles con las causas más frecuentes?

Lo más frecuente es no determinar una causa específica que explique el prurito. Algunas causas más frecuentemente asociadas son:
  • Enfermedades del ano y recto: fisuras (úlcera), fístulas (orificios) y hemorroides.
  • Enfermedades de la piel: psoriasis, eccema y dermatitis seborreica.
  • Infecciones de la zona: particularmente los hongos (Candida o tiña).
  • Parásitos: lombrices (en niños), sarna y ladillas pueden ocasionar un intenso prurito en el ano y alrededores.
  • Tratamiento con antibióticos (como las tetraciclinas o la eritromicina) actúan contra diferentes especies bacterianas y afectan la flora digestiva, asociándose en ocasiones con picor anal.
  • Diabetes mellitus.
  • Higiene: tanto la falta de higiene como la limpieza excesiva de la zona pueden causar irritación y prurito (tintes y perfumes del papel higiénico, talcos medicinales, jabones perfumados).
  • Dieta: ciertos alimentos, como los cítricos, especias, alimentos picantes, tomate, chocolate, leche, bebidas con cafeína (café o té) y bebidas alcohólicas (cerveza) pueden asociarse con la aparición de este síntoma.
  • En algunos casos también pueden estar implicadas la ansiedad y otras causas psicológicas.

1.3. ¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico del prurito anal es sencillo. La piel del ano se encuentra enrojecida, edematosa o excoriada. Si el prurito anal es crónico las zonas afectadas están engrosadas, blanquecinas y maceradas. El prurito empeora por la noche, puede interferir en el sueño y el alivio que proporciona el rascado es sólo transitorio.

1.4. ¿Cómo puede tratarse?

En general, el tratamiento del prurito anal suele ser sintomático, mediante medidas de higiene y dieta (que contenga una cantidad reducida de alimentos y bebidas que causan irritación anal). Se ha de usar ropa interior de algodón que no sea demasiado ajustada. Si se están tomando antibióticos orales, se aconseja tomar yogur para ayudar a restablecer la flora normal del intestino. Deben suspenderse todos los antibióticos y cremas o pomadas que se estén aplicando a dicho nivel. Cortar las uñas de las manos y evitar el rascado. Se suspenderán todo tipo de laxantes. Si hay estreñimiento, es recomendable aumentar el consumo de fibra en la dieta (salvado de trigo, frutas, verduras). Después de defecar es recomendable un baño de asiento en agua tibia, usando poca cantidad de un jabón neutro (pH 5,5). Posteriormente se procede a un secado suave de la zona con una toalla limpia y seca y, a continuación, se aplica un poco de vaselina neutra o aceite de oliva. En casos específicos (hongos, eccema, psoriasis, dermatitis) será el dermatólogo quién indique el tratamiento más adecuado.

2. PRURITO GENITAL

2.1. ¿Qué es el prurito genital?

Es una picazón o irritación molesta de la piel de los órganos sexuales externos, que se intensifica con el calor. Se trata de una afección incómoda que hace que el paciente se rasque o se frote el área afectada con el objetivo de mitigar el síntoma. El prurito genital es más frecuente en las mujeres y suele manifestarse en la zona del órgano sexual primario externo (vulva).

2.2. ¿Cuáles con las causas más frecuentes?

Las causas comunes del prurito vaginal son:
  • Irritantes químicos: detergentes y suavizantes de tela, aerosoles femeninos, ungüentos, cremas, duchas y espumas anticonceptivas o gelatinas (puede estar propiciado por una higiene escasa o excesiva).
  • Menopausia: la disminución de los niveles de estrógenos provoca sequedad vaginal.
  • Fimosis o estrechamiento de la piel del prepucio puede ocasionar prurito en los hombres.
  • Factores psicosomáticos y estrés: el prurito se manifiesta sin causa reconocible (prurito idiopático).
  • Infecciones bacterianas, de transmisión sexual (sarna o ladillas) o fúngica (la candidiasis vaginal se asocia además con flujo vaginal blanquecino).
  • Vaginitis: es común en las niñas antes de la pubertad.
  • Enfermedades cutáneas precancerosas de la vulva.
  • Oxiuros (infección parasitaria que afecta especialmente a niños)
  • Diabetes Mellitus
  • Déficit de hierro

2.3. ¿Cómo puede tratarse?

El tratamiento del prurito genital depende de la causa que lo origine. En el caso de una infección fúngica se emplean pomadas con sustancias antifúngicas, en una infección bacteriana realizará tratamiento con antibióticos (en ocasiones es necesario tratar también a su pareja sexual para impedir una reinfección). Si el prurito en las mujeres se produce por la falta de estrógeno, puede aplicarse 17β-estradiol o estriol a nivel local de la mucosa de la vagina. Si está causado por otra enfermedad especifica requerirá un tratamiento específico de su enfermedad de base. Para prevenir y tratar el prurito vaginal se recomienda:
  • Evitar el papel higiénico perfumado o de color y los baños de espuma.
  • Evitar las duchas vaginales y los aerosoles para la higiene femenina.
  • Cambiarse la ropa húmeda, especialmente trajes de baño o ropa deporte, tan pronto como sea posible.
  • Limpiar o lavar el área de adelante hacia atrás (desde la vagina hasta el ano) después de orinar o defecar.
  • Evitar el papel higiénico perfumado o de color y los baños de espuma.
  • Mantener el área genital limpia y seca (con jabones naturales sin perfume).
  • Mantener los niveles de glucemia bajo control en caso de ser diabética.
  • Bajar de peso, en caso de obesidad.
  • Usar ropa interior de algodón o medias veladas con entrepierna de algodón. Evitar la ropa interior fabricada con materiales sintéticos. A los bebés y a los niños que empiezan a caminar se les debe cambiar el pañal frecuentemente.
  • Para mejorar la flora vaginal en general y evitar las infecciones, se utilizan preparados con ácido láctico o con bacterias generadoras de ácido láctico
  • Según la medicina natural, puede recurrirse a baños de asiento con manzanilla o corteza de roble.

Doscientos años del nacmiento de médico alicantino Fransciso Javeir Balmis

La vacuna de la viruela se llevó a América en los cuerpos de 22 niños

Un médico español del siglo XIX lideró la primera misión humanitaria de la historia

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En mayo de 1980 se dio por erradicada la viruela, pero la historia empezó mucho antes, cuando el médico alicantino Francisco Javier Balmis ideó un sistema para que la vacuna llegara de España a América y convenció a Carlos IV para que lo financiara. A falta de herramientas de refrigeración, 22 niños expósitos transportaron en su propio cuerpo el virus, que se les iba inoculando de forma escalonada para mantenerlo vivo.
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Verónica Fuentes | | 01 junio 2013 10:00
<p>Corbeta María Pita zarpando de uno de los puertos del Caribe (1803-1804). / Grabado de Francisco Pérez <a href="http://www.bne.es/es/Micrositios/Exposiciones/America/resources/img/america_113_01_gr.jpg" target="_blank">(BNE)</a></p>
Corbeta María Pita zarpando de uno de los puertos del Caribe (1803-1804). / Grabado de Francisco Pérez (BNE)
Los mayores hallazgos de la medicina tienen una historia detrás que muchos guionistas de Hollywood descartarían por poco creíble. Y la erradicación de la viruela, la única enfermedad humana que puede ostentar ese título hasta el momento, es un relato épico, científicamente osado e, incluso, éticamente cuestionable hoy en día.
De hecho, aunque no fue hasta el 8 de mayo de 1980 cuando la Organización Mundial de la Salud dio por eliminada la enfermedad, desde hacía ya cientos de años se luchaba contra un virus que durante el siglo XVIII produjo gran número de brotes epidémicos con una elevada tasa de mortalidad, que dejaba en los supervivientes temibles secuelas como ceguera o desfiguración en el rostro.
La aventura arrancó en 1796 con el hallazgo del británico Edward Jenner, que descubrió que la infección con el virus de las vacas inmunizaba a los humanos y, con ello, la vacuna contra la viruela, "el más terrible de todos los ministros de la muerte", según describió el historiador británico Thomas Macaulay. El problema consistía en extender la vacunación, ya que en la época los transportes eran lentos y no había sistemas de refrigeración.
Ahí es cuando toma el protagonismo Francisco Javier Balmis y Berenguer (Alicante, 1753-Madrid, 1819), médico español de la corte de Carlos IV que convenció al monarca de la importancia de financiar el traslado de la vacuna para paliar el imparable crecimiento de la cifra de muertes en la América hispana, donde la enfermedad llegó en 1518 con los primeros colonos españoles.
Balmis convenció a Carlos IV de la importancia de financiar el traslado de la vacuna a América
De hecho, para José Vicente Tuells, investigador de la Universidad de Alicante y experto en la biografía de Balmis, fueron tres las circunstancias que favorecieron el desarrollo de la expedición: existía una vacuna para combatirla; la Corona estaba sensibilizada por haberla padecido varios miembros de la familia real; y las colonias reclamaban una acción del Gobierno para mitigar las epidemias que las asolaban.
Así, el médico español puso en marcha la que sería la primera misión humanitaria de la historia, bautizada oficialmente como Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, que partió de A Coruña el 30 de noviembre de 1803 y que pretendía vacunar a miles de personas contra la viruela, un hito en la salud pública al contribuir a su erradicación.
“La importancia de esta iniciativa no estriba únicamente en ser la primera que propuso la vacunación en masa, sino en su dimensión geográfica y demográfica. No solo alcanzó a los habitantes de lo que conocemos como continente americano, llegó también a las islas Filipinas, China y Japón”, explica a SINC Agustín Muñoz Sanz, jefe de la unidad de patología infecciosa del Hospital Infanta Cristina de Badajoz.
"Un preservativo de las viruelas naturales"
Según la Real Orden de 29 de junio de 1803, "el Rey, celoso de la felicidad de sus vasallos, se ha servido resolver, oído el dictamen del Consejo y de algunos sabios, que se propague a ambas Américas y, si fuese dable, a las Islas Philipinas, a costa del Real Erario, la inoculación de la vacuna, acreditada en España y en casi toda Europa como un preservativo de las viruelas naturales”.
Para conseguir tal objetivo, Balmis planteó que el único método para transportar el remedio en perfectas condiciones era utilizando seres humanos, ya que entonces era imposible trasladar la vacuna al no contar con una técnica capaz de mantener con vida el virus debilitado durante un viaje tan largo.
Desde luego, el método era original, aunque muy delicado. El médico sugirió utilizar a 22 niños expósitos para que hicieran de transmisores del virus y la vacuna durante el viaje de España a América, una práctica totalmente aceptada en esos años.
El médico utilizó a 22 niños expósitos para que hicieran de transmisores del virus, una práctica totalmente aceptada en esos años
“Técnicamente era imposible transportar el virus de la vacuna a través del Atlántico, y su mantenimiento mediante infecciones en niños fue una idea brillante que permitió llevar la vacuna en un estado activo”, subraya Antonio Alcamí, virólogo del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa.
La ingeniosa empresa, que permitió salvar miles de vidas humanas de los efectos de la viruela, consistió en llevar la vacuna en el propio cuerpo de los niños –a los que se les iba inoculando de forma escalonada– para mantenerla viva durante la travesía.
“De este modo se aseguraba la viabilidad del virus vehiculado en el fluido pustuloso y, como consecuencia, su capacidad de provocar una respuesta inmunológica, es decir, el efecto buscado de la protección por la vacuna”, apunta Muñoz Sanz.
Hasta la iniciativa de Balmis se utilizaba el pus fresco o remitido a distancia entre dos cristales, como hacían los ingleses, pero cuando el producto llegaba a América los virus eran inviables y, por tanto, infectivos. De hecho, después de ocho años de negativa, los expertos británicos tuvieron que abdicar y reconocer el valor del método español.
El comienzo de la filantropía
La expedición llegó a Puerto Rico en febrero de 1804 y desde allí se trasladó a Venezuela, Cuba y México. Fue en el país azteca donde se dividió en dos: el grupo dirigido por Balmis, que siguió la ruta hacia el norte y llegó hasta Filipinas, introduciendo la vacuna en Asia; y el liderado por el médico militar José Salvany, que recorrió los países de Sudamérica.
“El trabajo de Balmis tiene valor, no tanto por llevar la vacuna, sino porque se preocupó de propagar, enseñar y perpetuar la vacunación. Tenía un programa para
Recorrido de la expedición.
establecer una red de vacunadores locales que la mantuvieran activa”, afirma Tuells.
Los resultados fueron un éxito. Se inmunizó a miles de personas –niños y adultos–, y en los lugares donde se mantuvo la vacunación, las epidemias decrecieron. Además, Balmis publicó miles de tratados sobre los efectos y la eficacia de la inoculación según el clima y sobre cómo proteger la vacuna en los tres años que duró el viaje.
“La expedición Balmis, llamada así en su honor, sentó las bases de un modo de ayuda entre los humanos que hoy conocemos como filantropía. Y estamos hablando del comienzo del siglo XIX”, mantiene Muñoz Sanz. Por su parte, Alcamí opina que “el concepto de una expedición cuyo motivo principal era humanitario y con el propósito de mejorar la salud pública fue innovador en su época”.
La expedición Balmis, llamada así en su honor, sentó las bases de un modo de ayuda entre los humanos que hoy conocemos como filantropía
El médico obtuvo el reconocimiento tanto de las clases dirigentes –fue cirujano de Cámara–, como de los ‘vacunólogos’ de la época. Es más, el propio Jenner alabó su trabajo: “No puedo imaginar que en los anales de la historia se proporcione un ejemplo de filantropía más noble y más amplio que este”.
Un experimento irreproducible
Sin embargo, su experimento sería impensable hoy en día. “En la actualidad se hacen vacunaciones masivas contra la polio, la gripe y otras enfermedades, auspiciadas por instituciones internacionales y con el apoyo financiero de grandes grupos o filántropos como Bill Gates y su esposa”, indica Muñoz Sanz. La diferencia, para el experto del hospital extremeño, radica en el punto de vista ético. “En este sentido, hoy no sería viable llevar a un grupo de veintidós niños en calidad de cobayas de laboratorio para mantener la viabilidad del virus de la viruela y de su poder inmunizante”, sostiene.
Tuells insiste en la misma idea. “Utilizó niños que no habían padecido viruela en vez de adultos para no interferir en el proceso inmunitario. Desde luego, el experimento no habría sido aprobado hoy por un comité de ética”.
Más de dos siglos después, los expertos en inmunología y virología no olvidan una de las grandes hazañas de la historia de la medicina y de la humanidad. Es más, la figura de Francisco Javier Balmis, con sus luces y sus sombras, sigue siendo un referente para todos los médicos que se dedican a salvar vidas en los rincones más recónditos del planeta. 

El sueño de la erradicación

La única enfermedad humana erradicada como resultado de una campaña mundial de vacunación es la viruela, considerada eliminada en 1980. Según Antonio Alcamí, gracias a que se disponía de una vacuna que induce protección contra el virus, y al desarrollo de una forma muy estable de esta, se pudo transportar a regiones remotas para vacunar a la población.
“Su erradicación se llevó a cabo mediante la vacunación con un virus cuya secuencia genómica y replicación se desconocían, así como los mecanismos inmunológicos que inducían protección. Esto contrasta con otras infecciones, como el VIH, en las que a pesar de nuestro mayor conocimiento todavía no tenemos una vacuna eficaz”, subraya.
Solo la polio se encuentra en proceso de eliminación inminente, aunque permanece endémica en tres países, Nigeria, Afganistán y Pakistán, donde los conflictos armados y el fanatismo religioso impiden una fluida y correcta inmunización.
La siguiente enfermedad a eliminar, para José Vicente Tuells, es “sin duda el sarampión, cuya incidencia está decreciendo gracias a las vacunas”. La clave está en que estas tres enfermedades son transmisibles exclusivamente de persona a persona. En la tuberculosis, la gripe o la fiebre amarilla, por ejemplo, hay implicadas especies animales que pueden mantener vivo el germen.
Alcamí descarta la posibilidad de que el esfuerzo de Balmis fuera en vano y hubiera un rebrote de la enfermedad. “Las últimas muestras infecciosas del virus de la viruela se encuentran en dos laboratorios de EEUU y Rusia, bajo altas medidas de seguridad para evitar un escape.
Además, la posibilidad de que se recuperase virus infeccioso a partir de restos humanos enterrados es muy improbable ya que la partícula viral es frágil y no mantendría su potencial infeccioso. Por último, tacha de mera hipótesis la perspectiva de que muestras del virus estén en manos de grupos terroristas que pudieran liberar el virus e iniciar una epidemia.

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Las nueces bajan el colecterol


Según ha informado la URV, tras analizar los resultados de 26 estudios de intervención nutricional, incluyendo un total de 1059 participantes, los investigadores han concluido que, en comparación con dietas control, las dietas suplementadas con nueces disminuyen el colesterol total en 6.99mg/dL, el colesterol LDL (malo) en 5.51mg/dL y los triglicéridos en 4.69mg/dL.
Sin embargo, el consumo de nueces no parece tener efectos sobre el peso corporal o la presión arterial en comparación con las dietas control, según los resultados del estudio.
Este estudio, publicado en la revista «The American Journal of Clinical Nutrition», lo han liderado Marta Guasch-Ferré, investigadora posdoctoral de la Universidad de Harvard y la Universitat Rovira i Virgili, y el catedrático Jordi Salas-Salvadó, director de la Unidad de Nutrición de la URV.


El consumo de frutos secos se ha limitado, durante muchos años, debido a su alta densidad energética, aunque en las últimas décadas importantes estudios de intervención nutricional han sugerido que no afectan de forma negativa al peso corporal.
Además, señalan que pueden tener efectos beneficiosos sobre distintos factores de riesgo cardiovascular como la resistencia a la insulina, la inflamación, la presión arterial o el perfil lipídico.
Para estos investigadores, este estudio proporciona una muestra clara en cuanto a los beneficios del consumo de nueces sobre el perfil lipídico sin afectar de forma negativa a la presión arterial o provocar el aumento de peso y, como consecuencia, las nueces se pueden incorporar en el contexto de una dieta saludable para la prevención cardiovascular.

La composición nutricional de los frutos secos difiere mucho de un tipo a otro.
Las nueces son especialmente ricas en esteroles vegetales, ácidos grasos alfa-linolenico y linoleico, y polifenoles, nutrientes que tienen altas propiedades antioxidantes y antiinflamatorias y que pueden interferir en la absorción de colesterol.

Aunque no se conoce de forma exacta el mecanismo de acción por el cual las nueces pueden mejorar el perfil lipídico, parece ser que la composición nutricional de las nueces puede ser la responsable de la disminución en las concentraciones de colesterol total y triglicéridos observada en distintos estudios nutricionales.
Un estudio de 2009 ya concluyó que las dietas suplementadas con nueves reducen el colesterol LDL en comparación con otras dietas, pero había discrepancias entre estudios.
Teniendo en cuenta que desde 2009 se han publicado más de diez artículos científicos nuevos al respecto, investigadores de la Universidad de Harvard, en colaboración con otros de la URV y del Institut d'Investigació Sanitària Pere i Virgili (IISPV), que forman parte de la Red Ciberobn del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), decidieron actualizar la revisión sistemática y meta-análisis del año 2009.
Así, evaluaron los efectos de las dietas enriquecidas en nueces sobre el perfil lipídico y de un tipo de proteínas que transporta lípidos a la sangre, conocidas como apolipoproteinas e, incluso, en este estudio han ido más allá y han evaluado sus efectos sobre el peso corporal y otros factores de riesgo cardiovascular

Dermatitis atópica: causas y remedios

Dermatitis atópica

Índice de contenidos

En otra zona de esta página web existe una completa guía de evaluación de la dermatitis atópica. En este documento se resumen los aspectos de mayor interés para pacientes y familiares

¿Qué es la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica o eccema atópico es una enfermedad de la piel que se caracteriza por la sequedad, por la aparición de lesiones de enrojecimiento e inflamación y de lesiones de descamación en placas, y de intenso prurito o picor. Es la enfermedad crónica de la piel más frecuente en niños.
La dermatitis atópica ha recibido muchos nombres, como prúrigo de Besnier, eccema constitucional, neurodermatitis diseminada, eccema infantil, eccema exudativo, o dermatitis flexural.

¿Es dermatitis o eccema?

La palabra eccema o eczema se reserva para la reacción más lenta, más crónica y prolongada, que suele ser de sequedad y descamación. La palabra dermatitis se reserva para la reacción más aguda, más rápida, que suele ser de enrojecimiento e inflamación, o incluso aparición de grietas y secreciones. Pero hay que recordar que el eccema y la dermatitis son dos fases del mismo proceso.

¿Es contagiosa la dermatitis atópica?

No, no se contagia. La dermatitis no se transmite de unas personas a otras aunque el contacto sea muy cercano y muy prolongado, ni por contacto directo, ni por ropas o toallas, ni por agua. Algunas veces puede aparecer una infección de piel sobre la dermatitis atópica; la infección sí que puede ser contagiosa, del mismo modo que las infecciones de piel de las personas que nunca han tenido dermatitis atópica. Si se contagia una infección se usa el tratamiento correspondiente y desaparece, pero en ningún caso se contagia la dermatitis atópica en sí.

¿En quién aparece la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica puede aparecer en cualquier persona. Se llama atópica porque aparece más fácilmente en personas atópicas, es decir, personas con facilidad para desarrollar enfermedades alérgicas de cualquier tipo, y en personas con familiares afectados de enfermedades alérgicas. Pero no sólo aparece en estas personas; puede aparecer en cualquier persona aunque ni ella ni nadie de su familia tengan ni siquiera sospechas de alergia.

¿A qué edad aparece la dermatitis atópica?

Lo más frecuente es que aparezca en la época de lactante. La época más típica es alrededor de los 4-6 meses de edad. Puede aparecer desde el primer mes de vida, aunque en los primeros meses es difícil distinguir si es una dermatitis atópica o seborreica, o una mezcla de ambas.
Aunque la edad más frecuente son los primeros meses, puede aparecer a cualquier otra edad, con los primeros síntomas en niños de varios años de edad, e incluso en la edad adulta.

¿Qué síntomas provoca la dermatitis atópica?

El síntoma más característico es el prurito o picor. El picor suele ser muy intenso, y llega a ser insoportable, alterando el sueño y el carácter. En la piel aparecen lesiones principalmente de dos tipos. Unas lesiones son de enrojecimiento de la piel, que puede llegar a causar inflamación de la piel. Las otras lesiones son de descamación, en forma de placas de 1-2 centímetros, con bordes en los que se desprenden escamas de piel. Otras lesiones que pueden aparecer son vesículas o pequeñas ampollas con líquido, costras, fisuras o grietas, liquenificación o zonas rígidas y brillantes. Los diversos tipos de lesiones pueden coincidir al mismo tiempo o ir alternándose por periodos.

¿Esos síntomas son exclusivos de la dermatitis atópica?

No, no son exclusivos. El picor se da en muchas enfermedades de la piel. Lo mismo ocurre con las lesiones de enrojecimiento, inflamación y descamación, que aparecen en variadas enfermedades de la piel. La dermatitis atópica se diagnostica descartando otras enfermedades y por la coincidencia de síntomas típicos, y es muy importante valorar las zonas donde aparece.

¿Dónde aparecen las lesiones de dermatitis atópica?

Aparecen en cualquier zona del cuerpo. En los niños más pequeños las zonas más típicas son las mejillas, el cuello, la parte externa de los brazos, las muñecas, el dorso de las manos, los muslos, los pies. Cuando los niños se van haciendo más mayores y en los adultos los sitios más típicos son las flexuras de codos y de rodillas, el cuello, los pies y las manos. Estas zonas son las más frecuentes, pero puede aparecer en cualquier zona del cuerpo.

¿Son graves los síntomas de la dermatitis atópica?

No son graves en el sentido de tener riesgo para la vida, pero son extremadamente molestos y llegan a ser muy limitantes. El picor puede ser continuo, con mala respuesta a los remedios para aliviarlo; produce malestar, desazón, irritabilidad, alteraciones del sueño, cambios en el carácter. Las lesiones pueden llegar a ser muy extensas, intensas y profundas, incluso causar dolor, y pueden originar un aspecto físico que cause mala impresión a otras personas, con lo cual puede llevar a cierto aislamiento social, con poca autoestima.
Estas consecuencias no solo desesperan al propio paciente, sino que también afectan a sus familiares. Además hay que considerar el tiempo y el dinero que se dedica a la enfermedad y al tratamiento.
Por todo ello la dermatitis atópica origina una muy pobre calidad de vida.

¿Cuándo aparecen los síntomas de la dermatitis atópica?

Existe una gran variedad. Hay personas que están habitualmente bien y cada cierto tiempo presentan agudizaciones o brotes de dermatitis atópica. Esos brotes pueden aparecer una vez al año, o una vez al mes o a la semana. Algunas personas tienen síntomas que duran unos días, y otras personas tienen síntomas durante varias semanas o meses. Hay quienes tienen recuperación total entre un brote y otro, con normalización total de la piel, pero otros tienen síntomas leves entre brotes, y es frecuente quien tiene síntomas más intensos de manera continua, todos los días del año.

¿Cuál es la peor época para la dermatitis atópica?

Hay esencialmente tres grupos de pacientes. El grupo más grande es el de los niños que empeoran en los meses fríos, y que durante los meses cálidos mejoran mucho o incluso su dermatitis desaparece por completo. Un grupo más pequeño, al contrario, empeora en los meses cálidos, y la mejoría se produce en los meses fríos. El tercer grupo es el de aquellos que tienen los síntomas por igual todos los meses del año.

¿Cómo se produce la dermatitis atópica?

En la dermatitis atópica existe una mayor reactividad de la piel. Es parecido a lo que ocurre en el asma, la rinitis o la conjuntivitis. En estas enfermedades existe una inflamación de los bronquios, la nariz o los ojos. Esa inflamación los hace más sensibles a muchos estímulos, esa inflamación produce un estado de hiperreactividad. En la dermatitis atópica existe un estado inflamatorio que causa una hiperreactividad de la piel.
Esa reactividad de la piel hace que responda con la aparición de lesiones y picor ante la presencia de estímulos variados: frío, calor, cambios de temperatura, ropas, roce, jabones, infecciones, ejercicio, nerviosismo, etc. Estos estímulos no causan la dermatitis atópica, sino que actúan sobre una piel ya reactiva, son simples desencadenantes.

¿Qué son los causantes y los desencadenantes de la dermatitis atópica?

Los causantes son los responsables del estado inflamatorio crónico de la piel en las personas con dermatitis atópica. Son los que van causando un daño crónico y mantenido de la piel, y hacen que esta se vuelva muy reactiva a toda clase de estímulos.
Los desencadenantes son los estímulos que actúan sobre la piel ya previamente dañada, y son capaces de provocar un brote de dermatitis. Los desencadenantes no causan el daño crónico, sino que se “aprovechan” del daño previo, pero si actúan sobre una piel sana no provocan ningún síntoma.
El causante más identificable de la dermatitis atópica es la alergia. Además de causante, la alergia actúa muy a menudo como desencadenante.

¿La dermatitis atópica es de causa alérgica?

No siempre. La alergia es la causa identificable más frecuente, pero aun más frecuente es que no se identifique ninguna causa, es decir, que la dermatitis atópica más habitual es la dermatitis de causa desconocida.

¿Qué relación tiene la alergia con la dermatitis atópica?

Podemos distinguir cuatro situaciones diferentes.
La primera es cuando se identifica una alergia y esa alergia es la causa única de la dermatitis. Si se evita esa causa la dermatitis mejora por completo.
La segunda es cuando se identifica una alergia, pero esa alergia no es la causa única de la dermatitis. Si se evita esa causa la dermatitis mejora parcialmente, pero no por completo.
La tercera es cuando se identifica una alergia pero esa alergia no tiene relación con la dermatitis, sino que son independientes. En vez de alergia es mejor entonces hablar de sensibilización. Esa alergia/sensibilización puede que cause otros síntomas, respiratorios o digestivos, pero no síntomas de piel La dermatitis no se modifica aunque se evite esa alergia/sensibilización.
La cuarta es cuando no se identifica ninguna alergia. Habitualmente si no se identifica ninguna alergia, la dermatitis se quedará como de causa desconocida.

¿A qué se debe la dermatitis atópica si no existe alergia?

No se sabe con certeza. Se discute sobre causas genéticas, alteraciones en la inmunidad, problemas nutritivos o metabólicos, causas infecciosas, causas neurovegetativas, alteraciones psicológicas o emocionales, o a una combinación de varias de estas. Se trata de teorías que están en discusión y que, en todo caso, podrían explicar algunos de los casos, pero no todos, de dermatitis atópica.

¿Cuándo se sospecha la dermatitis atópica?

Se sospecha cuando aparecen lesiones de enrojecimiento, inflamación, descamación, de manera crónica, mantenida, o con apariciones y desapariciones. Especialmente importante es el picor. Como los bebés pequeños no saben rascarse con las manos pueden estar muy inquietos, llorones, irritables, o se puede ver como se frotan la cara contra las sábanas.
Si las lesiones aparecen en los lugares típicos para la edad, la sospecha está más que fundamentada. Como la dermatitis atópica es tan frecuente, es la primera sospecha en las enfermedades crónicas de la piel en los niños.

¿Cómo se diagnostica la dermatitis atópica?

No existen análisis ni pruebas que diagnostiquen la dermatitis atópica. Se diagnostica por los síntomas típicos: lesiones, localización y picor. Para hacer un diagnóstico riguroso se exigen una serie de condiciones o criterios referentes a la duración, síntomas, antecedentes personales o familiares, y hallazgos en la exploración del paciente.
Algunas personas tienen algunos de los criterios pero no todos los exigidos para un diagnóstico riguroso. Por eso algunos médicos la diagnostican a pesar de no cumplir todos los criterios. Puede hablarse de formas incompletas de dermatitis atópicas; algunas veces se habla de piel atópica por no usar el nombre de dermatitis atópica. Es muy corriente, por ejemplo, que algunas personas tengan por brazos y muslos la piel áspera, rugosa, con un punteado debido a que los poros se obstruyen: esto es una característica de la dermatitis pero no es suficiente para un diagnóstico riguroso si no aparecen otros datos.
Para el diagnóstico de dermatitis atópica se debe hacer un diagnóstico diferencial, es decir, se deben descartar otras enfermedades de piel que se pueden confundir con ella.

¿Qué enfermedades se pueden confundir con la dermatitis atópica?

Entre otras se mencionan la dermatitis de contacto, la sarna, la histiocitosis X, la ictiosis, algunas inmunodeficiencias, la dermatitis irritativa del pañal en lactantes, y algunas infecciones. Algunas de estas enfermedades se descartan por el aspecto físico, otras se diagnostican con diversos análisis o pruebas.
Por encima de las anteriores se debe comentar la dermatitis seborreica, que es la que plantea dudas más frecuentemente.

¿Cómo se diferencian la dermatitis atópica y la seborreica?

Esto puede ser muy difícil, sobre todo en lactantes menores de 5 meses, ya que pueden ser muy parecidas, y a veces una dermatitis seborreica puede ser seguida por la atópica, o incluso coincidir en el tiempo.
La dermatitis seborreica suele aparecer muy pronto, en el primer mes de vida, suele tener más costras amarillentas, de aspecto seborreico o graso, afectando a las cejas y al cuero cabelludo. En la cabeza a veces puede formar una gruesa costra. La dermatitis seborreica no produce el picor que produce la dermatitis atópica. La dermatitis seborreica tiende a desaparecer espontáneamente a los 5-6 meses de edad (aunque reaparece en la adolescencia). La diferenciación entre ambas dermatitis puede ser tan difícil que a veces no hay más remedio que esperar a que el bebé pase esa edad.
Si después de esa edad ha desaparecido por completo nos inclinaremos a pensar que era seborreica; si persiste, nos inclinaremos por la atópica.

¿Qué personas con dermatitis atópica deben estudiarse?

Las que padecen dermatitis atópica severa, por la extensión, la duración, la intensidad de las lesiones, deben estudiarse para intentar averiguar su causa. Cuanto más severa es una dermatitis, más frecuente es que se trate de una persona alérgica.
Si la dermatitis no es tan severa pero hay una sospecha concreta de alguna alergia también debe estudiarse. Esto es especialmente importante en el caso de que la sospecha sea sobre algún alimento importante como la leche o el huevo, de los que no se puede prescindir fácilmente. En el caso de otros alergenos, como ácaros, si se identifican, su supresión o disminución puede ocasionar una gran mejoría de la dermatitis.
Si la dermatitis es leve, intermitente, responde bien al tratamiento y muestra una evolución favorable en el tiempo, puede retrasarse el estudio, siempre que esa evolución se confirme. Si no se confirma, porque empieza a prolongarse o los síntomas se hacen más severos, es importante hacer un estudio.

¿Cómo se estudia la dermatitis atópica?

En la consulta de alergia para estudiar la dermatitis atópica se valoran tres aspectos: el qué, el cómo y el por qué.
El qué se refiere a si en efecto es una dermatitis atópica, o si se trata de otra enfermedad. En cada paciente, de manera individual, se realiza el llamado diagnóstico diferencial, que consiste en descartar otras enfermedades que pudieran llevar a confusión. Según lo claros y típicos que sean los síntomas puede necesitarse algún análisis o prueba adicional o no necesitarse ninguno.
El cómo se refiere a la gravedad de los síntomas: se valoran muchos aspectos, como frecuencia de los síntomas, su duración, su intensidad, la respuesta a los tratamientos, limitaciones en la vida diaria, aparición de complicaciones, efectos secundarios del tratamiento, evolución a lo largo del tiempo, etc.
El porqué se refiere a identificar a los causantes y los desencadenantes de la dermatitis atópica. El estudio de los causantes se dirige a tratar de identificar si hay alguna alergia implicada. Se dan más detalles sobre las distintas pruebas y análisis en el apartado “Estudio de la alergia”, en otra zona de esta página web.

¿Qué alergias pueden causar dermatitis atópica?

Pueden estar implicados alimentos o sustancias ambientales, inhalantes, que flotan en el aire. Entre los alimentos, el más frecuente es el huevo, que se estudia sistemáticamente en niños pequeños con dermatitis atópica. Otro alimento puede ser la leche, y menos frecuentemente el trigo u otros cereales, frutos secos como el cacahuete u otros, pescados, o legumbres.
Entre los alergenos ambientales tenemos los habituales: ácaros, y también los pólenes, los hongos, o la caspa de animales. En el caso de alergenos ambientales la relación con la dermatitis está menos clara y puede ser que no influyan en la evolución del paciente.

¿Cómo se sabe si una alergia influye en la dermatitis atópica?

En un estudio de alergia puede identificarse algún alergeno que causa la dermatitis atópica. Si las pruebas o análisis dan resultado positivo para alguna sustancia diremos que esa persona está sensibilizada a dicho alergeno. Pero pueden darse varias situaciones como se comenta en una pregunta anterior.
Saber si ese alergeno influye en la dermatitis atópica puede ser muy fácil, a veces, si en la historia clínica los síntomas están muy claros. Pero también puede ser muy difícil; puede ser necesario recurrir a pruebas de supresión y provocación para valorar su culpabilidad.
En estas pruebas se suprime el contacto con el alergeno (evitación en alergenos ambientales, dietas en alergenos alimentarios), para observar si hay mejoría, y luego se vuelve al contacto con el alergeno para ver si produce un empeoramiento. Estas pruebas son más difíciles de valorar en la dermatitis atópica que en otras enfermedades alérgicas.
Esto es debido a que la respuesta no suele ser rápida, inmediata, sino que puede tardar varios días, tanto para mejorar como para empeorar. Puede ser difícil interpretar si una mejoría o un empeoramiento se deben a la prueba, o si son parte del ciclo habitual de la dermatitis. En caso de dudas pueden tener que repetirse esas pruebas más de una vez.

¿Puede causar dermatitis algún alimento aunque no se le tenga alergia?

Algunos alimentos pueden estar causando dermatitis aunque se haga un estudio de alergia y ese estudio sea normal. Aparte de la alergia clásica, que se identifica en las pruebas o en análisis, existen otros tipos de alergia: se les llama alergia no mediada por IgE. En estos tipos las pruebas clásicas son normales, pero el paciente presenta síntomas cuando toma el alimento. Algunos pacientes presentan pruebas de parche alteradas, pero estas también pueden ser normales.
La manera de seleccionar estos alimentos para su estudio es si el paciente o sus familiares tienen alguna sospecha sobre un alimento concreto, por asociar su consumo a un aumento de los síntomas. También se puede seleccionar un alimento si se sabe que con frecuencia se asocia a dermatitis, como por ejemplo el huevo, o algún fruto seco.
La manera de estudiarlo es la dieta de supresión y de provocación que se menciona más arriba y que, como se ha comentado, a veces es de dudosa o difícil interpretación. Ante las dificultades para la selección y para la interpretación se debe valorar junto con el especialista la conveniencia estudiar alimentos con pruebas negativas, para no someter al paciente a dietas que pueden ser difíciles y cuya éxito no siempre está garantizado. Según la gravedad de la dermatitis se deben valorar individualmente las ventajas y los inconvenientes de estas pruebas.

¿Cómo se diagnostica que la dermatitis atópica no es de causa alérgica?

Esto se diagnostica por exclusión. Si se hace un estudio alergológico y no se identifica ninguna alergia, diremos que no es de causa alérgica, sino de causa desconocida, pues es excepcional diagnosticar otra causa. Puede aparecer dermatitis atópica en algunas inmunodeficiencias, o en algún déficit de vitamina H o biotina; estos casos son extremadamente infrecuentes.
Algunos pacientes tienen la IgE total elevada, lo cual es sugestivo de predisposición a desarrollar alergias, pero si no aparece ninguna sensibilización concreta no podemos decir que se trate de una causa alérgica. La IgE total elevada de manera aislada no indica alergia; se quedará en una sospecha no confirmada.
Si no se hace un estudio alergológico no podemos determinar si se tiene o no alergia. La dermatitis atópica se quedará como de causa desconocida, pero con una valoración incompleta.

¿Cuál es el tratamiento de la dermatitis atópica?

Debemos distinguir, como en otras enfermedades posiblemente alérgicas, tres aspectos en el tratamiento: el tratamiento de rescate o de las agudizaciones o brotes, el tratamiento preventivo continuo, y el tratamiento etiológico o de la causa.
El tratamiento de rescate o de los brotes se utiliza cuando aparecen lesiones y picor, y se dirige a controlar el picor y a hacer desaparecer las lesiones.
El tratamiento preventivo se usa cuando la dermatitis es severa, con síntomas frecuentes, o muy duraderos, o no llega a desaparecer entre brotes.
El tratamiento etiológico o de la causa se usa cuando se identifica una alergia, y se dirige a eliminar esa causa, para que no se tengan síntomas y para que no sean necesarios ni el tratamiento preventivo ni el de rescate.

¿Cuál es el tratamiento de rescate en los brotes de dermatitis atópica?

Se usa el tratamiento tópico o local de las lesiones cutáneas, y el tratamiento general o sistémico para aliviar los picores.
El picor se debe controlar cuanto antes. El picor hace que el paciente se rasque y se lesione la piel y le dé más inflamación. Al estar más inflamada la piel da más picor y el paciente se rasca más. Se forma así un círculo vicioso de picor-inflamación-picor que hay que evitar. Para el picor se usan antihistamínicos; los antihistamínicos modernos no dan sueño, pero alivian menos el picor. Los antihistamínicos más clásicos dan algo de sueño, y alivian más el picor. Se dice incluso que alivian el picor no por el efecto antihistamínico sino por el efecto sedante, en el cual el paciente se adormila un poco.
Su especialista indicará el antihistamínico más adecuado a cada caso. Las dosis de los antihistamínicos se calculan inicialmente en función del peso y la edad del paciente. Después se debe ajustar de manera individual, buscando la dosis intermedia que alivie el picor pero que no duerma demasiado al paciente.
Para también aliviar el picor y además eliminar las lesiones se usa el tratamiento tópico o local con cremas hidratantes, con preparados farmacéuticos de sulfato de zinc o similaes, y con cremas con medicamento.

¿Qué cremas se usan en los brotes de dermatitis atópica?

Se usan cremas hidratantes y cremas con medicamentos como los inmunomoduladores y los corticosteroides.
Las cremas hidratantes, para mantener la humedad interna de la piel y su integridad son el primer paso en el tratamiento de los brotes. La piel sana tiene cierto grado de humedad interna y está cubierta por una capa grasa muy fina que sirve de protección. La piel en la dermatitis atópica es seca, tiende a deshidratarse, y además la capa grasa protectora puede ser defectuosa. Las cremas hidratantes mantienen la humedad interna y regeneran la capa grasa protectora. En los brotes se debe usar crema hidratante abundante, varias veces al día, sobre todo después de lavarse con jabón.
Si se usa crema hidratante en las fases precoces de los brotes pueden llegar a frenarse los síntomas; si no se logran frenar hay que usar cremas de medicamentos como los inmunomoduladores o los corticosteroides.

¿Qué son las cremas de inmunomoduladores?

Los inmunomoduladores son medicamentos con efecto inmunodepresor, es decir que disminuyen la inmunidad, disminuyen los mecanismos de defensa del cuerpo. Se usan para rebajar la inflamación de la piel en la dermatitis atópica, ya que los mecanismos de defensa se vuelven dañinos para el propio cuerpo. Hay comercializados dos tipos, el tacrolimus y el pimecrolimus.
Se utilizan en las lesiones de dermatitis cuando comienzan a aparecer los primeros síntomas de un brote, para tratar de controlarlo cuanto antes, y que no avance. Si se espera a que las lesiones estén más desarrolladas, la respuesta es peor.
Habitualmente se usan unos pocos días, y cuando las lesiones desaparecen se interrumpe su aplicación. En el momento de aplicarlas pueden producir gran picor, tanto más intenso cuanto más inflamada esté la piel. El picor es pasajero, pero en el momento puede ser difícil de soportar, especialmente en niños pequeños.

¿Tienen efectos secundarios las cremas de inmunomoduladores?

Este es un aspecto que está bajo continua vigilancia. Debido a que disminuyen la inmunidad se podría temer que aparecieran más infecciones de piel, o mala respuesta a vacunaciones en niños, o incluso que aparecieran tumores con más frecuencia. Los datos actuales indican que no es así, que ninguno de estos problemas se da en la práctica, aunque en un determinado momento circularon noticias en este sentido.
Como son medicamentos que no llevan demasiados años en el mercado, son sometidos a un seguimiento estrecho.

¿Qué son las cremas de corticosteroides?

Los corticoides o corticosteroides son medicamentos derivados de la cortisona, una hormona que forma el cuerpo de modo natural. Estos medicamentos tienen efecto antiinflamatorio, y de ahí su uso en la dermatitis atópica. Hay comercializados numerosos corticosteroides, clasificados en potencia baja, moderada, alta, y muy alta.
También conviene utilizarlas en las lesiones de dermatitis cuando comienzan a aparecer los primeros síntomas de un brote, para tratar de controlarlo cuanto antes, y que no avance. Igualmente que con los inmunomoduladores, si se espera a que las lesiones estén más desarrolladas, la respuesta es peor.
Habitualmente se usan unos pocos días, los menos posibles, y cuando las lesiones están controladas se interrumpe su aplicación.

¿Tienen efectos secundarios las cremas de corticosteroides?

Los corticoides se vienen usando desde hace muchos años y se conocen bien sus efectos secundarios. El problema principal que puede aparecer es la atrofia de la piel; la piel se queda más fina, frágil, se hace mas transparente, se notan más las venas, de modo similar a la piel de las personas ancianas. También puede aparecer aumento del vello en la zona, retraso en la cicatrización de heridas, o reactivarse alguna infección de piel.
Los efectos secundarios aparecen más con los corticoides más potentes y cuanto más tiempo se usen. Los efectos son acumulativos. Ciclos cortos de tratamiento de 5-7 días no son perjudiciales, pero cuando se prolonga su uso durante semanas, o se usan ciclos muy repetidos, y puesto que casi siempre se usan en las mismas zonas de la piel, sí que pueden aparecer esos efectos.
Por ello la recomendación general es que se usen el mínimo tiempo posible. Su eficacia en la dermatitis es muy buena, el resultado se aprecia muy bien y muy rápidamente. En adolescentes o niños que se aplican ellos mismos las cremas, y que desconocen los posibles efectos secundarios, se debe vigilar que no abusen de estas cremas.

¿Son mejores los inmunomoduladores o los corticosteroides en la dermatitis atópica?

La ventaja de los corticoides es que son más eficaces en general que los inmunomoduladores, pero tiene más efectos secundarios y se recomiendan usos cortos. Los inmunomoduladores son en general menos eficaces, pero tienen, hasta la fecha, menos efectos secundarios y se pueden usar durante periodos más largos.
El especialista recomienda en cada caso el tratamiento que mejor se adapta a los datos individuales del paciente.

¿Cómo se trata un brote si no se responde al tratamiento habitual?

En los brotes agudos puede ser necesario recurrir en ocasiones a los corticosteroides por vía general, es decir, administrados por boca o por inyecciones. Se usa como un último recurso por sus efectos secundarios. Suelen ser muy eficaces, pero la dermatitis puede reaparecer cuando se interrumpen, y no es conveniente tomarlos durante periodos largos de tiempo si no son totalmente imprescindibles.

¿Cuál es el tratamiento preventivo de la dermatitis atópica?

Este tratamiento se usa en personas que tienen síntomas muy severos, o muy persistentes, o que responden mal a la medicación, o que responden bien, pero que cuando se interrumpe el tratamiento presentan síntomas de nuevo muy rápidamente.
El tratamiento con medicamentos puede consistir en antihistamínicos para controlar el picor, en ocasiones se usan antileucotrienos, y en contadas ocasiones se usan inmunosupresores tomados por boca, o corticosteroides orales. Estos medicamentos deben ser indicados y controlados por un especialista con experiencia por sus efectos secundarios. Otro tratamiento que se usará más en el futuro es el llamado omalizumab o anticuerpo anti-IgE, que inicialmente ha sido comercializado para su uso en el asma rebelde.
Además de medicamentos se recomienda usar crema hidratante abundante y otra serie de normas generales.

¿Cuál es la mejor crema hidratante para la dermatitis atópica?

Ninguna crema en concreto es la mejor para todos las personas con dermatitis atópica. Algunas personas responden muy bien frente a una, que quizá no hace ningún efecto en otras personas. Se recomienda ir probando diferentes cremas hasta que el paciente encuentra la que mejor resultado le da a nivel individual.
Las personas con dermatitis atópica deben aplicarse crema muy frecuentemente, incluso varias veces al día, sobre todo después de lavarse con jabón.

¿Qué normas generales se recomiendan en la dermatitis atópica?

Las normas generales se refieren a las condiciones ambientales, baños, ropa, alimentación, o control del picor.

¿Qué condiciones ambientales se recomiendan en la dermatitis atópica?

Es conveniente evitar las temperaturas extremas, tanto de frío como de calor, y tratar de evitar los contrastes bruscos de temperaturas, como pasar de sitios con frío a ambientes de calor, o viceversa.

¿Qué ropa se recomienda en la dermatitis atópica?

Son preferibles los tejidos vegetales naturales, como el algodón o el lino. Las ropas de lana, y los tejidos sintéticos tienden a aumentar el picor.
Para lavar la ropa se recomiendan jabones no detergentes (tipo Norit o en escamas). No son convenientes los suavizantes, y se debe aclarar la ropa muy bien para que no queden restos de los productos usados.

¿Qué alimentación se recomienda en la dermatitis atópica?

La alimentación debe ser variada como en cualquier persona, a no ser que haya alguna alergia específica a algún alimento. Se debe vigilar si con comidas calientes, picantes, especias, o salazones, el paciente presenta aumento del picor; en ese caso habría que evitarlas. Cuando se hace la digestión aumenta la temperatura del cuerpo. Los aumentos de temperatura, de cualquier causa, hacen que aparezca más picor. Puede ocurrir con cualquier alimento, pero se debe intentar identificar si alguno en concreto tiene un efecto mayor que otros.

¿Cómo se controla el picor en la dermatitis atópica?

Además del tratamiento antihistamínico o de otro tipo que le recomiende su médico, se deben llevar las uñas bien cortadas y limadas, para no dañarse la piel con el rascado. Durante la noche puede ser útil ponerles manoplas a los niños para evitar el rascado involuntario cuando duermen.

¿Cómo deben ser los baños en la dermatitis atópica?

Esto es motivo de debate entre los médicos. Algunos médicos recomiendan baño diario, porque el baño suele ser tranquilizante y puede mejorar la dermatitis, manteniéndola limpia, eliminando costras y facilitando el uso posterior de cremas. Pero hay niños que al salir del baño presentan mucho enrojecimiento y picor, por lo cual otros médicos no recomiendan el baño diario fijo, sino según necesidad, cuando el niño esté sucio.
En todo caso es conveniente que el baño no sea muy largo, y que la temperatura esté agradable, pero no muy caliente. Al salir del baño se debe secar al niño con una toalla, absorbiendo la humedad por contacto, sin frotar, y sin secarlo por completo, dejando la piel algo húmeda, se debe aplicar la crema hidratante.

¿Qué jabón se recomienda para la dermatitis atópica?

La piel tiene una capa grasa externa que es protectora. En la dermatitis atópica esta capa puede ser defectuosa. Los baños y los jabones eliminan esta capa grasa. Es conveniente usar jabones suaves, no agresivos, con pH ácido o neutro. Existen aceites para baño o jabones tipo avena, con los cuales no hay que frotar, sino que se ponen en el agua y absorben la suciedad de la piel.
Para brotes intensos también existen lociones para limpieza en seco, sin usar agua; se frota suavemente la piel y luego se retira con un paño seco.

¿Es beneficiosa el agua de mar en la dermatitis atópica?

Sí que lo es en la mayoría de los casos. Puede ser conveniente incluso coger garrafas de agua de mar y llevarla a casa para hacer algún baño en el domicilio. Algunas aguas de fuentes o lagos con sales disueltas también pueden ser beneficiosas en algunos casos.

¿Es beneficioso el sol para la dermatitis atópica?

La exposición moderada al sol es beneficiosa. Se debe controlar que no sea excesiva, pues el aumento de la temperatura corporal y la sudoración tienden a empeorar los síntomas. La combinación de sol y mar en verano produce gran mejoría en una mayoría de pacientes. Se debe recordar, sin embargo, que hay una proporción menor de pacientes que empeoran en verano, como se comenta más arriba.

¿Cuál es el tratamiento etiológico de la dermatitis atópica?

Si se averigua la causa de la dermatitis atópica se usará el tratamiento etiológico o de la causa que corresponda. Si se debe a alguna alergia alimentaria se seguirá una dieta de eliminación del alimento responsable. Si se debe a alguna alergia a inhalantes, a sustancias ambientales, se seguirán las normas de evitación correspondientes, que pueden ser más o menos difíciles según el alergeno de que se trate.
Para la dermatitis atópica no se usan las vacunas de la alergia que se usan en el asma o la rinitis. Si el paciente, además de dermatitis atópica, tiene también asma o rinoconjuntivitis, se pueden usar las vacunas, pero pensando en estas dos últimas enfermedades, no en la dermatitis atópica. De rebote puede que la dermatitis también mejore, pero en otros pacientes ocurre al revés, y la dermatitis puede empeorar por las vacunas aunque se mejoren el asma o la rinoconjuntivitis.

¿Tiene complicaciones la dermatitis atópica?

Las complicaciones más frecuentes son las infecciones de piel. En la dermatitis atópica, la piel, al estar inflamada, se defiende peor de las infecciones. Si además el paciente se rasca y no tiene las uñas muy limpias, se facilita la aparición de infecciones.
Las infecciones pueden ser por virus, por hongos, y principalmente por bacterias, tipo estreptococos y sobre todo estafilococos. En el caso de los virus, la varicela y el herpes zoster, si afectan al paciente en una fase mala de la dermatitis, pueden producir unos síntomas muy intensos y muy extendidos.

¿Cuándo se sospechan complicaciones en la dermatitis atópica?

Cuando se presentan síntomas que no acaban de mejorar con el tratamiento usual se debe sospechar alguna complicación. Si aparecen lesiones no típicas, distintas de las habituales, también se deben descartar complicaciones.

¿Cómo se diagnostican las complicaciones en la dermatitis atópica?

Algunas se diagnostican visualmente por un médico experimentado, habituado a reconocer y distinguir por su aspecto las lesiones complicadas. Cuando no son tan fáciles de distinguir se puede recurrir a algunos análisis microbiológicos o incluso biopsias de piel. También es frecuente dar el tratamiento de la complicación, si no es muy agresivo, y observar la respuesta clínica de las lesiones.

¿Cómo se tratan las complicaciones de la dermatitis atópica?

Si son infecciones bacterianas se usan antibióticos, bien en tratamiento tópico o local con cremas, o bien en tratamiento general tomados por boca o en inyecciones. Si son infecciones víricas se usan tratamientos antivirales, tipo aciclovir o similares, que existen para uso tópico y para uso general. Los medicamentos para hongos o antifúngicos, igualmente, están disponibles en cremas, y para casos más graves están disponibles por vía general.

¿Desaparece la dermatitis atópica?

En la mayoría de los casos sí que desaparece. Algunos niños que en la época de lactante presentan dermatitis atópica, incluso severa, con los años experimentan una gran mejoría e incluso desaparición total. Puede persistir una tendencia a piel algo seca, pero no importante, como en personas que nunca han tenido dermatitis atópica.
Algunas personas no presentan desaparición total, pero sí tienen una gran mejoría; pueden quedar algunas lesiones intermitentes, durante períodos cortos, que a veces son apenas perceptibles.
Una parte de los pacientes pueden mantener su dermatitis atópica durante tiempo indefinido, con severidad variable.

¿De qué depende la evolución de la dermatitis atópica?

Cuanto más leve sea la dermatitis inicialmente más fácil es que desaparezca. Los niños que no tienen alergia también evolucionan mejor y más rápido que los alérgicos.
Por el contrario, si la dermatitis es muy severa y, sobre todo, si se tienen numerosas alergias, el pronóstico es peor. A pesar de que estos pacientes tienen una evolución más desfavorable, la dermatitis tiende a ser menos intensa que en la época de lactante y de la niñez.

¿Deja secuelas o lesiones residuales la dermatitis atópica?

La norma general es que no deje lesiones, si no existen complicaciones. La piel con dermatitis, al estar inflamada, no adquiere el color moreno con el sol, y pueden quedar manchas blancas por la piel. Esto se debe a zonas de deshidratación de la piel, y en verano contrastan mucho con la piel que sí se pone morena. Estas lesiones (llamadas a veces dartros) se recuperan totalmente.
Raramente puede quedar alguna lesión más permanente, por haberse lesionado la piel mucho con el rascado, o por alguna complicación. Si se ha producido un abuso con las cremas de corticosteroides sí que pueden quedar lesiones de atrofia de la piel, generalmente permanentes e irreversibles.

¿El tratamiento de la dermatitis atópica es para toda la vida?

Se usa tratamiento cuando se necesita. Si la evolución es favorable, ya sea de manera espontánea o por el tratamiento etiológico, se prescinde del tratamiento. Como en la mayoría de los casos la dermatitis desaparece, no se vuelve a usar tratamiento, igual que si nunca se hubiera tenido dermatitis.

¿Puede reaparecer la dermatitis atópica cuando ya ha desaparecido?

Sí que puede ocurrir, igual que con otras enfermedades posiblemente alérgicas. Cualquier persona puede empezar con síntomas de dermatitis atópica a cualquier edad, aunque nunca anteriormente hubiese tenido ni el más mínimo síntoma. Las personas que han padecido dermatitis atópica de niños y luego les ha desaparecido, pueden volver a tener síntomas más adelante, igual que cualquiera.
Esta reaparición es más fácil en los que tienen alguna alergia. La dermatitis atópica puede ser una presentación más del estado atópico, del estado de facilidad para desarrollar alergias que tienen algunas personas. Si nunca se ha tenido alergia, es más difícil que reaparezca. Si se ha tenido alergia, la reaparición de la dermatitis puede deberse a reactivación de alguna alergia antigua, o puede deberse a alguna alergia nueva, que habría que estudiar.

¿Los niños con dermatitis atópica pueden desarrollar asma u otras alergias?

Alrededor de la mitad de los niños con dermatitis atópica desarrollará asma u otras enfermedades alérgicas. Los factores de riesgo son el que la dermatitis atópica sea severa, y sobre todo el que tengan alguna alergia. Los niños sin alergia y con dermatitis leve tienen muy buen pronóstico.
Si el niño con dermatitis atópica tiene alergia a huevo, o a inhalantes, o tiene una IgE total elevada tiene más probabilidades de que le aparezca asma, o rinoconjuntivitis. La dermatitis atópica puede ser la primera manifestación de la llamada Marcha alérgica o Marcha atópica.
Esto corresponde a niños muy atópicos, con mucha facilidad para desarrollar sucesivas alergias. Suelen empezar con alergia a la leche o al huevo, con dermatitis atópica o con alergia digestiva, y según se van haciendo más mayores presentan alergias a inhalantes y síntomas de asma y de rinoconjuntivitis. Esta evolución se atribuye a factores genéticos, por lo que es difícil de evitar.

Resumen de la dermatitis atópica

La dermatitis o eccema atópico es la enfermedad crónica de la piel más frecuente en niños. No es contagiosa. Suele empezar en los primeros meses de vida y se caracteriza por intenso picor, aparición de lesiones rojas de inflamación y de lesiones de descamación. En lactantes afecta más a la cara, cuello, brazos y muslos. En niños más mayores y adultos afecta sobre todo los pliegues de flexión de codos y rodillas y cuello. La severidad de la dermatitis atópica es variable; suele cursar con brotes o agudizaciones, tras los cuales la piel mejora parcial o totalmente. La complicación más frecuente es la infección de las lesiones, provocada muchas veces por el rascado. El tratamiento consiste en hidratar la piel con crema, controlar el picor con antihistamínicos, y usar cremas de inmunomoduladores o de corticoides en las peores fases. En las dermatitis atópicas rebeldes se usan tratamientos más agresivos, que deben ser controlados por el especialista. Según la gravedad puede ser imprescindible un estudio alergológico para intentar identificar la causa, pues en algunos pacientes puede ser una alergia. La evolución suele ser favorable, con desaparición en la mayoría de los casos. Los pacientes que peor evolucionan son aquellos con múltiples alergias. La dermatitis atópica puede ser una de las primeras manifestaciones de la llamada Marcha alérgica o Marcha atópica, un estado en que van apareciendo una tras otra varias enfermedades alérgicas como la dermatitis, el asma y la rinoconjuntivitis, y aparecen sensibilizaciones alérgicas frente a alimentos y posteriormente inhalantes.

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Los alimentos más alergénicos son:

Leche de vaca: Es la principal causante de las alergias alimentarias en infancia. La leche contiene más de 25 proteínas diferentes y todas son potencialmente alergénicas. Es frecuente encontrar sensibilidad a varias proteínas de la lactosa de forma simultánea

Huevo: Representa el segundo lugar en las alergias alimentarias en infancia. La clara es más alergénica que la yema y el huevo cocinado es menos alergénico que crudo, lo que nos indica que sus componentes alergénicos son sensibles a la temperatura. El compuesto más alergenizante es la ovoalbúmina.

Carnes: Las alergias alimentarias por carne son poco comunes. Las más habituales se dan por carne de sucio, ternera y pollo.

Pescado: Es más frecuente la sensibilización a pescados blancos que a azules. El más problemático es el bacalao.

Mariscos: Es más frecuente la reacción en adultos. Los crustáceos pueden producir síntomas severos y el más frecuentemente implicado es la gamba. En el caso de hipersensibilidad a la gamba, hay que eliminar asimismo de la dieta el langostino y el cangrejo de mar puesto que tienen una reactividad cruzada.

Frutos secos: La sensibilización a ellos es muy habitual y produce síntomas graves. Este agrupación está compuesto por cacahuetes, almendra, avellana, nuez, castaña, piñón, pistacho y pipas de giganta. Estos alimentos se encuentran presentes en múltiples productos como salsas, chocolate, bebidas, postres, pastelería y bollería.

Leguminosas: La hipersensibilidad a leguminosas es la más popular de las producidas por alimentos vegetales. Las más consumidas en nuestro medio son: guisantes, lentejas, cacahuetes, garbanzos, soja, habas y judías

Verduras: Son poco relevantes como alérgenos, pero destacan el apio, perejil, zanahoria y mostaza
Cereales: Como: trigo, cebada, centeno, avena, arroz y maíz. El trigo es el más alergénico y está en distintos tipos de pan, pastelería, pasta y alimentos infantiles

Frutas: Hay una importante sensibilidad tanto en niños como en adultos y suele ir unida a la sensibilización a pólenes. El más alergénico es el melocotón sobretodo su piel, unido con el melón y el kiwi son los que provocan más alergias, aunque la manzana igualmente produce reacciones.

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¿Qué es el cardo mariano y para qué se utiliza?

El cardo mariano ayuda a recuperar el hígado

Gracias a sus propiedades el cardo mariano nos puede ayudar a prevenir y a aliviar diferentes condiciones del aparato digestivo, principalmente las que afectan al hígado
El cardo mariano es una planta medicinal que se usa como una excelente alternativa para acabar con varias enfermedades, se utiliza desde hace unos dos mil años para tratar enfermedades del hígado, riñones y vesícula biliar.
En esta oportunidad podremos conocer los beneficios que el cardo mariano aporta a la salud del hígado.

El cardo mariano es una planta rica en antioxidantes, por lo que ayuda a regenerar las células del hígado, es decir que crea nuevas células para que el hígado funcione correctamente; esta planta contiene una importante enzima llamada silimarina, la cual sirve para combatir efectos tóxicos que se pueden producir en el organismo, así también reduce daños hepáticos causados por alguna enfermedad.

Beneficios que el cardo mariano proporciona al hígado

Uno de los beneficios más importantes del cardo mariano es ayudar a complementar el tratamiento de la cirrosis, esta es quizás una de las enfermedades mas graves que afectan al hígado. Esta planta tiene la particularidad de aumentar la función hepática y de esta manera ayuda en gran manera a las personas que tienen esta enfermedad.
Las personas que sufren de Hepatitis C también se benefician muchísimo con esta planta medicinal ya que puede acabar con la carga viral de esta enfermedad.
Otra particularidad que se ha descubierto de esta planta medicinal es que posee algunos compuestos químicos que pueden reducir el riesgo de adquirir ciertos tipos de cáncer, estos compuestos tienen efectos sobre las células cancerígenas, evitando que avance y reduciendo el flujo sanguíneo a los tumores, de esta manera bloquea el progreso de esta enfermedad.
Higado-graso
Esta maravillosa planta es excelente para limpiar el hígado, permitiendo que este órgano trabaje muy bien ayudando a eliminar correctamente los desechos y toxinas que puedan afectar el resto del organismo.

¿Para qué otras enfermedades puede ser útil el cardo mariano?

El cardo mariano no solamente es bueno para la salud del hígado, hay muchas otras enfermedades que se pueden controlar y combatir con esta maravillosa planta.

Para combatir la diabetes

Según investigaciones que se han realizado recientemente esta planta ayuda a mejorar los niveles de glucemia en la sangre, siendo muy útil para todas aquellas personas que sufren de diabetes.

Mejora los niveles de colesterol

El consumo regular de cardo mariano mejora los niveles de colesterol en la sangre, según investigaciones realizadas a esta planta medicinal se pudo encontrar que tiene la particularidad de bajar las cifras de colesterol malo que se encuentra en el organismo.

Mejora la dispepsia

Esta plenamente comprobado que tomar una infusión de cardo mariano y manzanilla es la solución perfecta para aquellas personas que sufren de dispepsia, esta puede ser la causante de muchos problemas de salud entre ellos la indigestión.
Como puedes ver el cardo mariano no solamente es de gran ayuda para realizar tratamientos que pueden mejorar el hígado, es además muy importante para mejorar muchos otros problemas de salud, pues sus propiedades medicinales pueden ayudar a combatir muchos otros inconvenientes.
La mejor manera de aprovechar todos los beneficios y propiedades de esta maravillosa planta es tomarla en infusión, o en cocimientos, lo ideal es beber un vaso de esta preparación tres veces al día.
Las plantas medicinales son una excelente alternativa para mejorar y prevenir muchos problemas de salud, nunca hay que esperar a estar enfermos para comenzar a cuidarnos.
Recuerda que la prevención es la mejor solución a muchos problemas de salud.