Las 6 mejores infusiones para bajar la tensión arterial alta

 

¿Cómo hacer... ?


Hay plantas que ayudan a tener unos valores correctos de presión sanguínea. Descubre las mejores infusiones para bajar la tension arterial alta o hipertensión.

14 mayo, 2021 11:03

La hipertensión y presión arterial alta es un problema cardiovascular que cada vez padecen más personas. Por ello, queremos mostrarte unos remedios caseros para bajar la tensión de forma natural y sin efectos secundarios.

No obstante, antes de tomar infusiones para bajar la tensión arterial alta, es importante que si estás siguiendo algún tratamiento médico para esta afección, consultes con tu especialista antes de combinarlo con estos remedios. Así te asegurarás de que no interfieran con el mismo. Y dicho esto, prepárate y toma nota. ¡Comenzamos!

Qué hacer para bajar la tensión alta

Padecer hipertensión supone una disminución de la calidad de vida, además de elevar el riesgo de padecer enfermedades que podrían ser mortales. Sin embargo, es una enfermedad que se puede regular y mejorar, sobre todo siguiendo unos hábitos de vida saludables.

Explicado de forma breve, la hipertensión se produce cuando las arterias se estrechan. Como consecuencia, la sangre debe ejercer más presión de lo habitual para fluir. Esto hace que el corazón se esfuerce para hacer que la sangre llegue a todo el cuerpo, por lo que puede debilitarse y afectar a las funciones de ciertos órganos como los riñones, el cerebro y el páncreas. De ahí la importancia de bajar la tensión tan rápido como sea posible. Puede estar ocasionada por la edad u otras patologías y cuando no se controla de forma correcta, aumenta la posibilidad de sufrir infartos, derrames cerebrales y otros trastornos graves.

Estos son algunos remedios caseros para bajar la tensión arterial de manera rápida y eficaz:

  • Reduce el exceso de peso corporal, sobre todo de la cintura.
  • Realiza actividad física de forma regular.
  • Sigue una alimentación sana y equilibrada.
  • Limita el consumo de sodio en la dieta.
  • Evita la ingesta de alcohol.
  • Deja de fumar.
  • Disminuye el consumo de cafeína.
  • Intenta controlar el estrés.
  • Consulta a tu médico ante los primeros síntomas.

Infusiones para bajar la tensión arterial

El médico debe establecer si es necesaria la administración de fármacos, aunque muchos casos pueden tratarse con soluciones más naturales. Considerando esto, es fundamental tener en cuenta que estos remedios caseros para bajar la tensión pueden ayudar a controlar este problema, pero nunca deben reemplazar a la medicación prescrita por un profesional.

Así, gracias a las propiedades de algunas plantas medicinales, se pueden elaborar infusiones para bajar la tensión y ayudar a estabilizarla. A continuación, te ofrecemos algunas de las más eficaces.

1. Infusión de apio

Los compuestos antioxidantes y fitoquímicos del apio lo convierten en una excelente alternativa para controlar y bajar la tensión arterial de forma natural. Estas sustancias son antiinflamatorias y también controlan la retención de líquidos.

Además, sus aportes de minerales esenciales ayudan a reducir la producción de cortisol, una hormona que, en niveles altos, puede aumentar el riesgo de padecer hipertensión. Para disfrutar de estos beneficios, pon a hervir una taza de agua y, cuando llegue a ebullición, añade 20 gramos de apio. Deja reposar durante 15 minutos, cuélala y toma una taza todos los días.

2. Infusión de lavanda

Esta planta tiene propiedades sedantes que, además de calmar el estrés, es idónea para bajar la tensión arterial, sobre todo si es debida a problemas nerviosos. Sus activos naturales ayudan a estimular la actividad celular y favorecen la circulación de la sangre a través de las arterias.

Para preparar esta infusión, calienta 250 ml de agua y añade una cucharadita de lavanda cuando rompa a hervir. Deja reposar entre 15 y 20 minutos y cuélala, tomando una taza al día como mínimo tres veces por semana.

3. Infusión de orégano

El orégano tiene propiedades antiinflamatorias y diuréticas que contribuyen a aliviar la presión arterial alta. Sus compuestos activos, sobre todo el carvacrol, ayudan a limpiar las arterias para evitar problemas circulatorios.

Hierve una taza de agua y añade cuando llegue a ebullición una cucharadita de orégano. Deja reposar 15 minutos, cuélala y toma una taza a media mañana, como mínimo, tres veces a la semana.

4. Cola de caballo

Otra de las infusiones para bajar la tensión arterial es la cola de caballo. Y es que un gran número de casos de esta afección se deben a la retención de líquidos. Para estos casos concretos, esta infusión es un gran aliado.

Esta planta cuenta con propiedades diuréticas y antioxidantes que, al ser asimiladas por nuestro organismo, ayudan a eliminar los líquidos acumulados. Solo debes poner a hervir una taza de agua y agregar una cucharada de cola de caballo cuando comience a hervir. Deja reposar entre 10 y 15 minutos y cuélala antes de tomar en ayunas durante mínimo dos semanas.

5. Infusión de diente de león

Es una planta con propiedades diuréticas y otro de los remedios caseros para bajar la tensión. Sus antioxidantes y minerales ayudan a proteger los tejidos inflamados, estimulando la circulación sanguínea.

Para prepararla, hierve una taza de agua con una cucharada de diente de león y deja cocer a fuego lento durante tres minutos. Deja reposar y cuélala antes de beber, pudiendo tomarla una vez al día durante tres semanas como mínimo.

6. Valeriana

La valeriana es una hierba con propiedades sedantes y antiinflamatorias. Por ello, sus principios activos naturales ayudan a bajar la tensión generada por el estrés, lo que contribuye a restablecer el ritmo cardíaco.

Es un tranquilizante natural que puede reducir el dolor muscular, la depresión y el insomnio. Además, es uno de los remedios caseros para bajar la tensión y normalizar los lípidos de la sangre más eficaces. Puedes tomarla tanto en infusión como en extracto.

Acúfenos, algunas preguntas (tinnitus es en inglés)

 

PREGUNTAS Y RESPUESTAS (Por Michael J. A. Robb. Clínica Robb de Otoneurología.De la revista Tinnitus Today, Vol. 36. )

P. Hace más de veinte años que me diagnosticaron tinnitus. He notado que el volumen generalmente fluctúa bastante dependiendo de la atención que pongo en ello. Por ejemplo, leyendo Tinnitus Today o mientras escribo esta carta, se me hace más fuerte. Si estoy implicado en otra cosa, el tinnitus parece irse hasta que vuelvo a pensar en él. ¿Qué está haciendo mi cerebro conmigo? ¿Existen posibilidades de alivio?

 

R.  Tienes suerte de que la percepción de tu tinnitus sea lo suficientemente suave como para que se reduzca al retar a tu cerebro con estímulos más importantes. Si el cerebro no puede poner la atención en nada en seguida, una estrategia de ayuda para aliviar el tinnitus tiene que ser la de relacionar el cerebro con un estimulo que sea más interesante, importante o relajante que el tinnitus en sí, de manera que éste no domine la consciencia. Ejemplos: las matemáticas, la música, el arte, el humor, la conversación estimulante, la investigación, las lenguas, los trabajos de caridad, las oraciones, la meditación, el turismo o cualquier otra clase de actividad que tú disfrutes. La mayoría de los pacientes infravaloran el poder del cerebro.

 

 

P. Noto que durante los meses de invierno, mi tinnitus parece empeorar. ¿Puede explicar por qué ocurre esto y sugerir maneras de hacer frente al tinnitus durante los meses de invierno?

 

R. Una razón podría ser porque el ruido ambiental disminuye en los meses de invierno, debido a la ausencia de la proyección del sonido desde los edificios, las ventanas y las carreteras. La nieve absorbe los sonidos de alta frecuencia en mayor grado, y en realidad puede tener similares características de atenuación del sonido que los aislantes de lana o fibra de vidrio. Si los sonidos procedentes de la nieve son tan bajos, puede ser que el tinnitus de un paciente parezca más fuerte aunque éste probablemente no haya cambiado nada. La terapia del sonido regular de la lluvia, de una cascada, de un sonido electrónico de fondo o del sonido musical, pueden ayudar bastante durante el invierno. Igualmente, con sólo aceptar la acústica que hay en invierno sin preocuparse mucho del tinnitus, podría funcionar de la misma manera hasta que el sonido vaya “mezclándose”.

 

P.  He leído que la cafeína puede empeorar el tinnitus y también he leído lo contrario. He leído lo mismo sobre la sal, el vino tinto y otras varias comidas y bebidas. ¿La dieta afecta al tinnitus o no?

 

R.  La dieta hace impacto en el tinnitus. Cada paciente es diferente y debería conocer su límite con respecto a cada comida, bebida u otra substancia en términos de irritación con el tinnitus. La mayoría de mis pacientes no son sensibles a la cafeína, a la sal o al azúcar, según mis observaciones. Sin embargo, a mis pacientes con la enfermedad de Ménière u otras variantes más leves, tales como la hidropesía coclear (algiacusia, tinnitus y fluctuación en la audición sin vértigo) se les da información para que sigan una dieta con 2.011 mg de sodio al día como máximo. El cuerpo humano normal sólo requiere 500 mg diarios de sodio.

 

Cada paciente debería estudiar su situación detenidamente y diseñar una dieta amiga del tinnitus que le permita controlarlo con más atención para obtener estabilidad y alivio. Sin embargo, es importante subrayar que las dietas con alto contenido en sal y cafeína pueden alterar negativamente las funciones auditivas, además de agravar el tinnitus. La sal puede tener otras consecuencias adversas para la salud tales como aumento de peso, alta presión sanguínea o hinchazón en los tobillos y las piernas. Mucha cantidad de cafeína puede conducir a tener problemas para dormir, dolores de cabeza, elevación del ritmo cardíaco y otros problemas. Sorprendentemente la cafeína también tiene efectos positivos en las células sanguíneas, en el estatus antioxidante y en el potencial cerebral y de rehabilitación.

 

(Traducción: Mercedes Delclós)

Atún: propiedades, beneficios y valor nutricional

 

Atún: propiedades, beneficios y valor nutricional

Alimentos

Es el pescado más consumido en el mundo y un buen aliado para luchar contra enfermedades cardiovasculares

12 ideas para proteger el mar y seguir comiendo pescado

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Atún 

Getty Images

Se trata del pescado más consumido del mundo y al igual que la caballa o el salmón es considerado un "pescado azul". Muy rico en proteínas de alto valor biológico y en ácidos grasos Omega-3, resulta ideal para disminuir el colesterol y los triglicéridos. Es por ello que representa un buen aliado para luchar contra las enfermedades cardiovasculares. 

El atún es un pescado del que se aprovecha todo y que resulta muy versátil en cocina. En España son populares los guisos como el marmitako, el atún encebollado o el atún con salmorejo, las preparaciones en escabeche, y cada vez más los tartar o los tatakis. Si buscas comer menos carne roja este pescado puede ser un buen candidato. 

El atún es rico en las vitaminas liposolubles A, D, y vitaminas del grupo B, concretamente las B2, B3, B6, B9 y B12, superando incluso a otras opciones como la carne, los quesos o los huevos.

Respecto a los minerales, el atún es rico en fósforo, magnesio, hierro y yodo.

Las 5 mejores infusiones para ayudarte a reducir el colesterol

 

Las 5 mejores infusiones para ayudarte a reducir el colesterol

Amanda Lins/Unsplash

  • Bajar el colesterol pasa por adoptar hábitos de vida saludable que incluyan una dieta equilibrada y ejercicio.
  • Además a ello puedes sumarle tomar alguna de estas infusiones que han mostrado ayudar frente al colesterol, según algunos estudios.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Tener el colesterol alto es un problema que puede acarrear consecuencias más serias para tu salud. Niveles elevados pueden terminar obstruyendo las arterias y aumentar con ello el el riesgo de enfermedades cardiovasculares, ataques cardíacos y derrames cerebrales. 

El colesterol es una sustancia necesaria para el organismo, que se encuentra en numerosos alimentos de origen animal. 

Existen 2 tipos:  uno es el que se conoce como colesterol "bueno" ( lipoproteínas de alta densidad, HDL por sus siglas en inglés), que ayuda a eliminar el exceso de otro colesterol, transportando este hacia el hígado donde es expulsado, y el colesterol "malo" ( lipoproteínas de baja densidad, LDL), que tienden a acumularse en los vasos sanguíneos, dificultando la circulación de la sangre.

La manera de combatir este colesterol malo es adoptando unos hábitos de vida más saludable, lo que conlleva seguir una alimentación sana y equilibrada, controlar del peso y hacer ejercicio, como explican desde la Fundación Española del Corazón.

5 trucos de reducir el colesterol sin recurrir a los medicamentos

A estos cambios en tu vida, puedes incorporar la ingesta de estas infusiones que cuentan con cierta evidencia científica sobre su capacidad para reducir el colestereol.

Infusión de jengibre

Te de jengibre y limón
Te de jengibre y limón
Gettyimages

Aunque el jengibre se suele vincular más a problemas digestivos, entre los beneficios de este alimento también podría ayudarte frente al colesterol.

Al menos así lo muestra un estudio en el que el jengibre en polvo redujo significativamente los niveles de lípidos en comparación con un placebo en un estudio clínico doble ciego.

Infusión de diente de león

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Matt Seymour/ Unplash

La infusión de diente de león también podría ayudar a reducir el colesterol. Aunque los estudios sobre ellos han sido probados en animales.

Aún así según un ensayo en conejos, la raíz y las hojas de esta planta mostraron efectos positivos de las enzimas antioxidantes plasmáticas y los perfiles lipídicos.

Infusión de hibisco

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Matthew Henry/ Unplash

El hibisco no solo es una de las infusiones que más antioxidantes puede aportarte (con los beneficios que eso conlleva), también de manera específica parece ser beneficiosa frente al colesterol, según algunas evidencias científicas, recogidas por Healthline.

En un pequeño estudio, 60 personas con diabetes recibieron una infusión de hibisco o té negro. Tras un mes, quienes bebieron té de hibisco experimentaron un aumento del colesterol HDL "bueno" y una disminución tanto del colesterol total como del colesterol LDL "malo" y los triglicéridos.

Asimismo, otra investigación en personas con síndrome metabólico mostró que la ingesta diaria de 100 miligramos de extracto de hibisco se asoció con una disminución del colesterol total y un aumento del colesterol HDL "bueno".

Sin embargo, otros estudios han encontrado resultados contradictorios. Así, una revisión de 6 estudios que incluyeron 474 participantes concluyó que el té de hibisco no redujo significativamente los niveles de colesterol o triglicéridos en sangre.

Té de rooibos

infusiones
Kira auf der Heide/Unplash

Algunos estudios también han apuntado a que el té de roiboos (aunque en realidad es una infusión y no contiene cafeína) parece ayudar a mejorar los niveles de colesterol en sangre.

En un estudio del Journal of Ethnopharmacology, aquellos pacientes que tomaron 6 tazas de rooibos todos los días durante 6 semanas mostraron una disminución en el del colesterol malo (LDL) y un aumento del bueno.

Té verde

Té verde.
Getty Images

Más allá de las infusiones el té verde también ha mostrado beneficios frente al colesterol.

Un análisis de 2011 de 14 estudios mostró que beber un promedio de dos tazas de té verde diarias durante 10 años llevó a reducciones significativas en los niveles de colesterol LDL.

El mecanismo para esto no está claro, aunque una teoría es que el galato de epigalocatequina (ECGC), un compuesto del té verde, afecta la circulación de los ácidos biliares, lo que ayuda a regular el colesterol ", consideró en Business Insdier la doctora Melinda Ring, directora ejecutiva del Centro Osher de Medicina Integrativa de la Universidad Northwestern (EEUU).

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Colon irritable

 l Síndrome del Intestino Irritable (SII), también llamado colitis mucosa, colon espásico y colon irritable es según la Fundación Española del Aparato Digestivo un trastorno funcional digestivo que presenta hinchazón, dolor o molestias abdominales y alteraciones en el hábito deposicional que va desde estreñimiento, diarrea o ambos.

Diagnóstico del colon irritable

Según la Asociación Española de Gastroenterología, el diagnóstico del síndrome del intestino irritable está unido de manera indispensable a la presencia de dolor o molestias abdominales, cambio en la frecuencia o consistencia de las deposiciones durante 3 o más días al mes y durante un mínimo de 3 meses, siendo los síntomas presentes en los últimos 6 meses antes del diagnóstico médico. En el SII hay tres subtipos, con más presencia de estreñimiento, más presencia de diarrea o con combinación y alternancia de diarrea y estreñimiento.

Hay algunos síntomas que a menudo se asocian al Síndrome del Intestino Irritable (SII) pero no resultan esenciales para establecer el diagnóstico, estos son: urgencia defecatoria, sensación de evacuación incompleta, moco o esfuerzo excesivo al defecar.

Un desequilibrio en la función bacteriana es decir una alteración de la microbiota intestinal puede que sea uno de los factores que inciden en la aparición del síndrome intestino irritable. Se ha relacionado con un aumento de la Escherichia coli y una disminución de bifidobacterias y lactobacillus.

Los probióticos (complemento alimenticio) al estar formados por microorganismo vivos pueden mejorar el síndrome intestino irritable mejorando la composición de la microbiota intestinal.

Dieta para el colon irritable

La alimentación de una persona que tiene colon irritable debe ser variada, equilibrada y poco restrictiva. Ahora bien, se deben tener en cuenta que hay ciertos productos que se asocian a más presencia de gases y distensión abdominal, así como a molestias abdominales. Los principales son:

  • Alcohol
  • Café
  • Refrescos
  • Chocolate
  • Verduras crudas
  • Verduras flatulentas como la col, coliflor, brócoli y las coles de Bruselas
  • Cebolla
  • Legumbres
  • Lácteos
  • Germen de trigo
  • Alimentos grasos, especiados y picantes

Pero sin duda, es importante un asesoramiento individual mediante entrevista dietética ya que las intolerancias personales están muy presenten en personas con intestino irritable.

Alimentos recomendados para el SII

En la dieta se pueden incluir cereales como el arroz, maíz, el trigo sarraceno, el mijo, la quínoa blanca y la patata por ejemplo. También el huevo, la carne no procesada y el pescado. Lácteos sin lactosa y quesos curados, también bebidas vegetales almendras, avena, arroz…mejor enriquecidas en calcio. Y pequeñas guarniciones de determinadas hortalizas como endivias, acelgas, judías verdes, zanahoria, tomate, pimiento y determinadas frutas como el plátano, el melón cantaloupe, los arándanos o la mandarina. Pero las intolerancias individuales a ciertos alimentos marcaran la dieta a seguir y no todas las personas toleraran igual los mismos alimentos. Por ello, por ejemplo los frutos secos y las semillas son un grupo de alimentos a limitar y como en otros casos la cantidad marcará la diferencia entre tolerar o no el alimento. Por lo tanto, de nuevo, las recomendaciones individualizadas son claves para que la alimentación sea lo más adaptada posible a los síntomas de la persona.

¿Qué alimentos evitar?

Como para cualquier otra persona que no padezca de síndrome de intestino irritable se recomienda evitar todos aquellos alimentos ultraprocesados (bollería, carnes procesadas, charcutería, galletas, nuggets, snacks,….) ricos en azúcar, grasas trans y aditivos que van a dificultar y a empeorar el tránsito intestinal y la salud de la microbiota.

También se debe limitar la ingesta de fibra y potenciar más la fibra soluble, presente en algunas verduras, hortalizas y frutas que la fibra insoluble presente en cereales integrales, ya que ésta no se puede digerir y podrá dar lugar a las molestias típicas de este síndrome como hinchazón, gases, etc. Por lo tanto, se deben evitar los integrales.

Se recomienda evitar por su contribución al aumento de la permeabilidad intestinal, los alimentos ricos en hidratos de carbono que pueden fermentar en el intestino, estos son los siguientes en:

  • Lactosa: presente de manera natural en los lácteos y en otros productos procesados como el jamón york o el pavo entre otros.
  • Fructosa: presente en frutas como manzana, pera, mango, melocotones, nectarina, albaricoques, uvas, caqui, cereza, chirimoya, ciruelas, higos, dátiles.
  • Fructanos: presentes principalmente en el trigo y centeno, en el ajo y así como en verduras como las alcachofas, el puerro, la cebolla, coles, berenjena y en la fibra inulina.
  • Galactanos: presentes en soja, lentejas, alubias, garbanzos.
  • Polioles: malitol, xilitol, isomaltosa, sorbitol, este ultimo presente en también en algunas frutas como pera, manzana, melocotón, albaricoques, ciruelas, uva y fruta desecada.

Por otro lado, también se recomienda evitar dulces y edulcorantes como almíbar, siropes, miel, agave, mermeladas, confituras…así como limitar el consumo de frutos secos, semillas y tubérculos como el boniato.  

Hidratación

 

Se debe mantener una buena hidratación mediante una ingesta adecuada de agua, unos 2L al día. Es importante una buena hidratación en episodios de estreñimiento para facilitar el tránsito intestinal y evitar que las heces se endurezcan y más importante aún será hidratarse bien en episodios de diarrea.

¿Se debe eliminar la lactosa en una dieta para el Síndrome de intestino irritable?

La lactosa (presente de forma natural en los productos lácteos y como ingrediente en algunos productos procesados) pertenece al grupo de los fructooligosacáridos (fodmap) y por tanto es recomendable evitarla ya que es un carbohidrato que se absorbe mal en el intestino delgado y también puede favorecer la aparición de gases.

¿Debemos evitar el gluten en la dieta?

El hecho de evitar el gluten en la dieta de una persona con síndrome de colon irritable aún está en discusión. En personas con una disposición genética a tener intolerancia al gluten, es decir personas con el gen HLA-DQ2 y/o DQ8 positivo pueden beneficiarse de excluir el gluten de su dieta, aun sin padecer celiaquía pero en personas que siguen una dieta baja en fodmaps podría no añadir beneficio el hecho de comer sin gluten.


Aquí también es interesante destacar que en lugar de comer sin gluten, se pueden excluir los fructanos presentes principalmente en el trigo y por lo tanto además de los cereales sin gluten (arroz, maíz, quínoa, amaranto, trigo sarraceno…) se pueden incluir cereales con menos contenido en gluten y fructanos que el trigo, como la avena y la espelta.

Dieta FODMAP para el colon irritable

La dieta FODMAP fue creada por la Universidad de Monash (Australia) para adaptar la dieta a aquellas personas que padecen el síndrome intestino irritable y que éstas puedan controlar los síntomas más típicos de este síndrome (hinchazón, diarrea, dolor abdominal, gases…). En ella se recomienda excluir aquellos alimentos ricos en fructosa, polioles, lactosa y oligosacáridos (fructanos y galacto-oligosacaridos) durante unas 6 semanas para luego con la ayuda y las pautas de un profesional, empezar a reintroducir los alimentos observando si aparecen o no síntomas y así poder valorar la tolerancia individual a ciertos alimentos.

También hay que tener en cuenta que hay alimentos que se recomiendan evitar pero que algunas personas los van a poder tolerar en cantidad limitada. Es por ello, que el asesoramiento profesional es esencial para seguir una dieta baja en fodmaps lo más adaptada a casa caso en particular.

Un ejemplo de comidas siguiendo la dieta fodmap seria el siguiente:

Desayuno

  • Leche de Almendras
  • Copos de avena

Media mañana

  • Pan de trigo sarraceno con aceite de oliva y queso fresco sin lactosa
  • Mandarinas

Comida

  • Fideos de Arroz con calabacín
  • Pollo al horno.
  • Yogur natural sin lactosa

Merienda

  • Plátano

Cena

  • Ensalada de endibias y zanahoria.
  • Tortilla de Patatas.
  • Yogur natural sin lactosa

Otros factores relacionados con el SII

El estrés se ha descrito como uno de los factores relacionados con el síndrome intestino irritable pero las evidencias no han demostrado que el estrés ni otros factores de carácter psicológico como puede ser la ansiedad o la depresión cause este síndrome. Sino que el SII favorece la presencia de estos factores i no al revés. El estrés si que puede acabar alterando la microbiota intestinal y la relación entre el sistema gastrointestinal y el cerebro se está investigando para saber que influencia tiene en el síndrome intestino irritable.

Tabaquismo y alcohol

Beber alcohol y fumar implica daño en la mucosa intestinal, variando y aumentado la permeabilidad de ésta y puede implicar también alteración de la repuesta inmunitaria de las paredes del intestino. Así pues, como en cualquier otra persona fumar implica un daño general a la salud pero también y  específicamente perjudica el tracto gastrointestinal, pudiendo favorecer que los episodios característicos del síndrome intestino irritable sean más recurrentes.

Actividad física

La actividad física moderada y regular puede mejorar la distensión abdominal a la vez que aumenta la eliminación de los meteorismos y gases intestinales y ayuda a regular el tránsito intestinal a quién padece síndrome del intestino irritable con presencia de estreñimiento. También mejora la calidad de vida de las personas que padecen este síndrome ya que realizar ejercicio físico mejora factores que están asociados a este síndrome como puede ser el estrés, la fatiga, la ansiedad y la depresión.

En personas con presencia de diarrea, ésta podría aumentar en ejercicio físico de resistencia y de larga duración. Por lo tanto, cada persona deberá tener sus recomendaciones personalizadas de ejercicio físico por parte de un profesional pero al estar incluida dentro de un estilo de vida saludable, realizar actividad física también se recomienda a la personas con síndrome intestino irritable.

Conclusiones

Si tu médico digestivo te ha diagnosticado síndrome de intestino irritable, la dieta FODMAP puede ayudarte a aliviar y mejorar los síntomas. Un dietista-nutricionista te guiará para poder seguir con éxito esta dieta y poder realizar una buena reintroducción de los alimentos.

Infusiones de manzanilla y anís

 


Cómo tomar la manzanilla con anís

Si pretendes preparar tu infusión elaborada por ti mismo similar al anís estrellado, te recomendamos que pongas sobre la mesa todos los ingredientes que vas a necesitar sin olvidar ninguno: Flores de manzanilla (muy frescas). A esta cuchara y media de flores, agregaremos una cucharada de anís con 250ml de agua, en función, claro está de la cantidad que deseemos y de las personas que la vana ingerir. Lo dejaremos hervir  en un cazo y la mezcla la dejaremos en otro cazo para que repose por unos 5 minutos aproximadamente.

Lo más probable es que queden posos de los ingredientes enteros, por lo que te recomendamos que antes de verterlo en una taza, cueles la cantidad de forma que evitemos los fragmentos restantes de la planta. Como ves, la preparación puede resultarte algo engorrosa, o simplemente no dispones del tiempo suficiente de buscar los ingredientes necesarios y el tiempo para invertirlo en la forma artesanal de hacerlo en casa. De ser así, no te preocupes en lo más mínimo, ya que sabemos que no todo el mundo puede o quiere hacerlo.

Afortunadamente, en el mercado actual podemos ofrecerte una solución sencilla e igual de efectiva, tan fácil como calentar la cantidad de agua que quieras ingerir en tu taza preferida y dejar la bolsita de infusión unos minutos en ella. Estas bolsitas contienen ya la cantidad exacta de ingredientes que debes tomar para disfrutar de todos los beneficios que te ofrece la manzanilla acompañada del anís.

Te podemos recomendar una serie de infusiones especializadas en el campo del bienestar a base de ingredientes naturales, como es Aquilea, la cual te ofrece la mezcla de manzanilla con anís en unas cómodas bolsitas dedicadas a la eliminación de los gases: Aquilea Gases 20 Bolsitas. No solamente contiene mananilla y anís, sino que también posee Hinojo, hierba luisa y alcaravea. En definitiva, una explosión de sabores que contribuirá a tu mejora intestinal.

De la mano de Herbodiet, te presentamos 2 bolsitas de té con la cantidad exacta que necesitas manzanilla dulce y anís verde. Además, contiene hierba luisa y está enriquecida con vitaminas que nos ayudarán a tener una buena digestión tras las comidas. Se trata de: Herbodiet Buen Provecho 20 Bolsitas. De la misma marca, también cuenta con un té especializado en la eliminación de los gases y las molestias asociados a éstos. Sus 20 bolsitas contiene hinojo, anís verde alcaravea, manzanilla dulce, azahar y melisa. Todo esto en Herbodiet Alivia Tus Gases 20 Bolsitas. Puede ser que la hablar de gases, te estés acordando de tu pequeño, sabemos que la aparición de gases es algo común en bebés, por lo que se han creado también ricas infusiones para ellos de marcas especializadas en su cuidado diario, como lo es: Almirón, el cual te presenta su ifusión instantánea poseedora de manzanilla, anís e hinojo: Almirón Infusión Digest 200g, con la que los más peques olvidarán los gases y otras molestias digestivas.

Beneficios de la infusión de manzanilla con anís

Entre los primeros beneficios que te debemos mencionar es su propiedad antidiarreica, en efecto, si sufres algún desajuste intestinal, este té te ayudará a regularizar y contribuir a que realices una buena digestión. La manzanilla con anís tiene propiedades antiinflamatorias, que nos será de bastante utilidad cuando suframos un golpe o mal movimiento. Además, tiene propiedades antimicrobianas, que actuarán como protectores de cualquier tipo de hongo que quiera incidir en nuestro organismo.

Os conocidos gases o eructos, suponen uno de los problemas más comunes tras una comida mal digerida o realizada a deshoras. Gracias a esta rica infusión te olvidarás de este problema tan incómodo. También nos será muy útil con los problemas estomacales como los cólicos o si tienes la mala costumbre de comer demasiado rápido, lo más conveniente es que tomes una infusión de manzanilla con anís después de comer.

La menstruación suele venir acompañada de un incómodo dolor que nos hincha y nos deja cansadas durante varios días. Por ello te recomendamos que tomes esta infusión, ya que reducirá el dolor, la inflamación y equilibrará los posibles cambios de humor. Además, se ha comprobado que una toma regularizada de esta infusión contribuye a la llegada de la menstruación de forma puntual todos los meses.

de: dosfarma

Cómo bajar el cortisol, por Nahum Montagud Rubio

 

Cómo bajar el cortisol: 15 consejos prácticos

Algunos trucos y recomendaciones fáciles para bajar los niveles de cortisol, la hormona del estrés.


Nahum Montagud Rubio

Cómo bajar el cortisol

La hormona del cortisol es considerada la hormona del estrés por excelencia. Esta sustancia, producida en las glándulas suprarrenales, puede dispararse de múltiples formas y, también, es posible reducirla mediante estrategias más o menos eficaces.

Dado que el estrés y la ansiedad son problemas muy comunes en las sociedades desarrolladas, muchas personas se preguntan cómo bajar el cortisol. A continuación veremos unas 15 formas para conseguir mantener esta hormona a raya.

¿Cómo bajar el cortisol?

A continuación veremos varias estrategias, de todo tipo, que se han mostrado efectivas, en mayor o menor medida, para controlar los niveles de cortisol.

1. Dejar la cafeína

No es una sorpresa el decir que la cafeína pone nervioso, pero lo que sí puede resultar un tanto más interesante es cómo influye en los niveles de cortisol.

Esta sustancia, presente en el café, el té o, incluso, en el chocolate negro, hace que suban los niveles de cortisol de forma abrupta y los mantiene durante horas. Esto se traduce en estar nervioso durante más tiempo y de golpe.

La forma más eficaz para evitar este efecto es, simplemente, reducir el consumo de bebidas con esta sustancia o, dejar la cafeína completamente. En caso de que se crea que se sufre una adicción a la cafeína, lo más recomendable es acudir a un profesional.

2. Buena higiene del sueño

Irse a dormir de forma irregular, sin horarios establecidos, es algo terriblemente perjudicial para nuestra salud física y mental, además de que es un factor que incrementa los niveles de cortisol.

Tener una buena higiene del sueño consiste entre otras cosas en dormirunas ocho horas cada día (menos en las personas de la tercera edad, que duermen menos) y, preferiblemente, acostarse entre las diez y las doce de la noche, ayuda en estabilizar los niveles de cortisol.

3. Relajación

Si hablamos de cómo reducir una hormona relacionada con la ansiedad, queda claro que no se pueden ignorar las técnicas de relajación. La relajación se puede llevar de múltiples formas, ya sea con yoga o simplemente meditando.

Da igual la forma concreta en que se trate de inducir este relax, lo importante es que sirva para calmar mente y cuerpo y, consecuentemente, adquirir un mayor bienestar.

Para aquellos que les cueste relajarse con este tipo de técnicas, siempre tienen la opción de escuchar música, aunque ¡cuidado! no todo género es válido. Lo recomendable es escuchar sonidos ambientales relajantes o música clásica.

4. Hacer ejercicio

El ejercicio siempre es una muy buena opción para poder disfrutar de un gran bienestar. No es de extrañar que en el lenguaje popular hayan dichos que insinúan una relación sólida entre la salud mental y la física, siendo el más conocido el de ‘mente sana en cuerpo sano’.

Hacer deporte ayuda a regular los niveles de cortisol, lo cual se traduce en una reducción de la ansiedad. Además, el ejercicio físico hace que se libere serotonina y dopamina a nivel cerebral, sustancias también relacionadas con un bienestar emocional.

El ejercicio no hace falta que sea muy intenso. Basta con dar una caminadita de media hora al día, aunque acudir a un gimnasio o apuntarse a actividades dirigidas como boxeo, body pump o spinning son muy formas para reducir la hormona del cortisol.

5. Organizarse el tiempo

Un estilo de vida desorganizado es la principal causa de vivir constantemente estresado. Es por ello que resulta algo verdaderamente necesario el intentar poner orden a nuestras vidas.

Organizarse el tiempo, cumplir con los plazos y tratar de tener unos horarios más o menos bien establecidos otorgan a nuestras vidas de estructura y, por lo tanto, hacen que la incertidumbre sea menos frecuente.

El cortisol, como hormona del estrés que es, aparece ante situaciones que no sabemos cómo van a evolucionar. Es un mecanismo evolutivo que sirve para tratar de activarnos frente una amenaza y encontrarle una solución a corto plazo.

Sin embargo, este mecanismo es totalmente perjudicial si nos hace vivir todo el rato estresados. Es por ello que, en la medida en que se pueda, si podemos acabar con esta anarquía horaria, haremos que no se active este mecanismo y no sufriremos tanto estrés.

6. Averiguar qué es lo que nos preocupa

Todo el mundo tiene sus preocupaciones, con las cuales convive y, en la medida en que puede, trata de hacerles frente. Sin embargo, a veces nos resulta más cómodo no hacer nada contra ello, pese a que nos desgasta emocionalmente.

Para mejorar nuestra salud, podemos tomar dos estrategias. La primera sería la de tratar de despreocuparse, especialmente si es algo que no podemos cambiar. Sin embargo, si es posible combatirlo, busquemos qué es exactamente y enfrentémonos a ello.

Ante este tipo de situaciones, lo recomendado siempre es acudir a un psicólogo, quien nos ayudará a obtener las estrategias eficaces para poder hacer frente a la situación de forma sana.

7. Comer alimentos ricos en fenilalanina

La fenilalanina es una sustancia que se encuentra en muchos alimentos, pese a que su nombre no resulte ser tan conocido para la mayoría de la gente.

A no ser que se tenga la tan perjudicial condición de la fenilcetonuria, en la que las personas quienes la padecen no pueden consumir fenilalanina sin tener afectación a nivel neurológico, el consumo de alimentos con esta sustancia está muy recomendado.

La fenilalanina es un aminoácido que ayuda a segregar dopamina, además de contribuir en la reducción de las ganas de comer carbohidratos y azúcares, sustancias que afectan a los niveles de estrés.

Entre los alimentos con fenilalanina podemos encontrar fuentes ricas en proteína como lácteos, huevos, carnes rojas y pescados, además de algunos cereales integrales.

8. Mantener estables los niveles de azúcar en sangre

El azúcar y los carbohidratos refinados,actúan en la sangre disparando los niveles de insulina, algo que puede suponer problemas médicos como diabetes y obesidad.

Lo ideal es reducir el consumo de estas sustancias, incorporando proteínas, carbohidratos complejos y grasas buenas como son el aceite de oliva, aunque sin abusar.

Las dietas ricas en hidratos de carbono complejos, es decir, los "buenos", ayudan a mantener bajos los niveles de cortisol.

9. Mantenerse hidratado

Mantenerse bien hidratado garantiza mantener a raya los niveles de cortisol. La deshidratación hace que el cuerpo se ponga en tensión, haciendo que se sufra estrés, psicológico y, sobre todo, fisiológico, que hace que aumenten los niveles de cortisol.

Nunca está de más llevar uno botella de agua encima. Bebiendo la cantidad adecuada de agua evitará estar cansado y de malhumor, lo cual contribuirá a ser más productivo.

10. Comer alimentos ricos en omega 3

El omega 3 es una sustancia que activa las glándulas suprarrenales, las cuales regulan, de forma completamente natural, los niveles de cortisol.

Los ácidos omega 3 son abundantes en ciertos alimentos como aceites vegetales tales como el de oliva, de soja, de linaza o el de canola, además de encontrarse en todo tipo de pescados, como el atún, y en mariscos.

11. Comer alimentos ricos en vitamina C

La vitamina C es una sustancia que ayuda a segregar dopamina, lo cual, como ya hemos visto anteriormente, ayuda a reducir el estrés.

Algunos alimentos ricos en vitamina C son cerezas, fresas, espárragos, tomates, arándanos, mandarinas, patatas, frambuesas, coliflor, melón, mango, kiwi, guisantes, piña.

12. Relacionarse con los demás

Relacionarse con los demás es un factor de protección de nuestra salud mental y, aunque pueda sorprender, física.

Las relaciones sociales, siempre que estén basadas en la amabilidad y la comprensión, son una fuente de apoyo y, además, suponen cambios a nivel hormonal.

El afecto, especialmente mostrado en forma de abrazo, ayuda a la liberación de oxitocina y, a su vez, reduce el nivel de cortisol.

13. Desprenderse de las relaciones tóxicas

Ya sea con una pareja, amigos o incluso en familia, a veces tenemos la mala suerte de establecer una relación tóxica, la cual, claramente, es foco de estrés y de subida del cortisol.

Aunque queda claro que en toda relación puede haber algún que otro malentendido, lo ideal es que en estas relaciones podamos mostrarnos como somos nosotros mismos, sin estar ocultos tras máscaras ni vivir en tensión constante.

Si se tiene una relación en la que abundan los conflictos, las malas palabras y el maltrato, de cualquier tipo, se está en una relación tóxica. Es muy evidente que si se sufren malos tratos físicos y verbales se debe buscar la ayuda de seres queridos que supongan un auténtico apoyo, además de proceder a denunciar al o la maltratadora.

Sin embargo, si la relación tóxica en cuestión no supone un delito, lo que se debe tratar de hacer, en primera instancia, es ver si es posible cambiar la relación, intentando ver cuál es el problema. Si se ve que no hay forma de cambiar cómo es esta relación, lo suyo es, simplemente, desprenderse de ella.

14. Ashwagandha

La ashwagandha, cuyo nombre científico es Withania somnifera, es una planta procedente de la medicina tradicional hindú.

En los últimos años se ha estudiado la efectividad de esta planta sobre el control de los niveles de cortisol, llegando a la conclusión de que, posiblemente, sea eficaz para reducir estos niveles y, consecuentemente, reducir el estrés.

Independientemente de cual sea su eficacia real, hasta el momento se ha estado recomendando no solamente para reducir el estrés y la ansiedad como remedio natural, sino también para bajar la tensión sanguínea asociada a trastornos de ansiedad.

15. Mindfulness

La meditación, como bien decíamos antes, es una estrategia bastante útil para reducir la ansiedad y, a nivel hormonal, el cortisol.

Sin embargo, de entre todas las prácticas de meditación que existen, el Mindfulness se ha mostrado una de las más eficaces. De esto se puede desprender que, como herramienta, resulta útil para inducir cambios a nivel hormonal en el encéfalo.

Si bien el Mindfulness, por sí solo, no es una práctica que pueda sustituir la intervención profesional de un psicólogo, sí que puede ser algo útil en personas quienes tienen estrés excesivo pero que no llega a niveles patológicos.

Referencias bibliográficas:

  • Cebrián, J., & Guarga, J. (2012). Diccionario de plantas medicinales. RBA Libros.
  • Martino, P. (2014). Un análisis de las estrechas relaciones entre el estrés y la depresión desde la perspectiva psiconeuroendocrinológica: el rol central del cortisol. Cuadernos de Neuropsicología, 8(1), 60-75.
  • Talbott, S. M. (2007). The cortisol connection: why stress makes you fat and ruins your health-and what you can do about it. Hunter House

El consumo de aceite de oliva es protector para ciertas enfermedades cardiovasculares

 

Un estudio estadounidense recomienda reemplazar la margarina, la mantequilla y la mayonesa por aceite de oliva

Consumir algo más de media cucharada al día reduce el riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares

El aceite de oliva virgen enriquecido con sus propios antioxidantes previene la acumulación de colesterol
El aceite de oliva virgen enriquecido con sus propios antioxidantes previene la acumulación de colesterol CIBEROBN

La ingesta diaria de aceite de oliva nos ayuda a proteger la salud cardiovascular gracias a su composición en ácidos grasos y por sus componentes antioxidantes, que nos protegen ante la arterioesclerosis y reducen los niveles de colesterol LDL (malo), tal y como lleva años recordando la Fundación Española del Corazón (FEC). Ahora un nuevo estudio concluye que el consumo de más de siete gramos (algo más de media cucharada) de aceite de oliva por día se asocia con un menor riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares, neurodenerativas y respiratorias, así como un menos riesgo de morir por cáncer. Esta es una de las conclusiones principales de un estudio publicado hoy en el “Journal of the American College of Cardiology” (la revista del Colegio Americano de Cardiología, ACC).

Esta investigación, revisada por pares, también concluye que reemplazar aproximadamente 10 gramos al día de margarina, mantequilla, mayonesa y grasa láctea con la cantidad equivalente de aceite de oliva también se asocia con un menor riesgo de mortalidad.

“Nuestros hallazgos respaldan las recomendaciones dietéticas actuales para aumentar la ingesta de aceite de oliva y otros aceites vegetales insaturados”, afirma en el comunicado Marta Guasch-Ferré, investigadora científica principal del Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard y autora líder del estudio.

“Los médicos deberían aconsejar a los pacientes que reemplacen ciertas grasas, como la margarina y la mantequilla, por aceite de oliva para mejorar su salud. Nuestro estudio ayuda a hacer recomendaciones más específicas que serán más fáciles de comprender para los pacientes y, con suerte, para que les implementen en sus dietas“, añade.

Utilizando participantes del Estudio de Salud de Enfermeras y el Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud, los investigadores analizaron 60.582 mujeres y 31.801 hombres que estaban libres de enfermedad cardiovascular y cáncer al inicio del estudio en 1990.

Durante 28 años de seguimiento, se evaluó la dieta mediante un cuestionario cada cuatro años en el que se preguntaba con qué frecuencia, en promedio, consumían alimentos específicos, tipos de grasas y aceites, así como qué marca o tipo de aceites usaban para cocinar y condimentar el año anterior.

El consumo de aceite de oliva se calculó a partir de la suma de tres ítems del cuestionario: aceite de oliva utilizado para aderezos para ensaladas, aceite de oliva añadido a los alimentos o al pan y aceite de oliva utilizado para hornear y freír en casa. Una cucharada equivalía a 13,5 gramos de aceite de oliva.

El consumo de otros aceites vegetales se calculó en función de la marca de aceite informada por los participantes y el tipo de grasa utilizada para cocinar en casa.

La ingesta de margarina y mantequilla se basó en la frecuencia informada de consumo en barra y en la cantidad añadida al hornear y freír en casa.

También se calcularon las ingestas de lácteos y otras grasas y nutrientes.

A su vez, los investigadores encontraron que el consumo de aceite de oliva pasó de 1,6 gramos al día en 1990 a aproximadamente cuatro gramos en 2010.

En el transcurso de 28 años, hubo 36.856 muertes. Los participantes con un mayor consumo de aceite de oliva a menudo eran más activos físicamente, tenían ascendencia del sur de Europa o del Mediterráneo, tenían menos probabilidades de fumar y tenían un mayor consumo de frutas y verduras en comparación con aquellos con un menor consumo de aceite de oliva. El consumo promedio de aceite de oliva total en la categoría más alta fue de aproximadamente nueve gramos diarios al inicio del estudio e incluyó al 5% de los participantes del estudio.

Cuando los investigadores compararon a aquellos que rara vez o nunca consumían aceite de oliva con los que sí, observaron que aquellos que estaban dentro de la categoría de consumo más alto de este manjar tenían un 19% menos de riesgo de mortalidad cardiovascular, un 17% menos de riesgo de mortalidad por cáncer, un 29% menos de riesgo de mortalidad neurodegenerativa y un 18% menos de riesgo de mortalidad respiratoria.

El estudio también encontró que sustituir 10 gramos al día de otras grasas, como margarina, mantequilla, mayonesa y grasa láctea, por aceite de oliva se asoció con entre un 8 y un 34% menos riesgo de mortalidad total y por causas específicas. Sin embargo, no encontraron asociaciones significativas al sustituir el aceite de oliva por otros aceites vegetales.

“Es posible que un mayor consumo de aceite de oliva sea un indicador de una dieta más saludable en general y un estatus socioeconómico más alto. Sin embargo, incluso después de ajustar por estos y otros factores de estatus socioeconómico, nuestros resultados se mantuvieron prácticamente iguales“, asegura Guasch-Ferré.

Sin embargo, y pese a que son muchos e importantes los estudios sobre los beneficios para la salud del consumo de aceite de oliva, Susanna C. Larsson, del Instituto Karolinska, en Estocolmo, afirmó en relación a esta investigación que quedan varias preguntas en el aire: “¿Son las asociaciones causales? ¿El consumo de aceite de oliva es protector para ciertas enfermedades cardiovasculares, como el ictus y la fibrilación auricular, o también para otras enfermedades importantes y causas de muerte? ¿Cuál es la cantidad de aceite de oliva necesaria para un efecto protector? ¿El efecto protector se limita al aceite de oliva virgen extra rico en polifenoles? Se necesita más investigación para abordar estas preguntas“.