
(Obra de Pérez Pizarro (1911-1964)
LA ALBERCA DE PIZARRO
La luz del amanecer suena en el agua,
todo es superficie métálica
grises y sombra en oración de un día
acigo y triste como la noche de la profundidad
Eres la argamasa que contiene una ilusión,
un despertar a no sé que mundo serpenteante
nueva ilusión, atesorada en el asombro
de las formas y de la geometría
Atrapada la esperanza en el océano
de tus ojos, la lavandera de los brazos de obra
viene a los cuatro muros, cuerpo de la alberca,
a trabajar junto a las ranas
Ramas como manos están los almendros de nacar,
nacidos de tus manos sentibles,
acarician cual quien soporta
la lángida forma de un viejo pincel
Tras las tinieblas de los colores
junto al tacto del agua-reflejo,
Pérez Pizarro estás aquí de nuevo
cien años después con nosotros...
Ramón Palmeral, tras ver la exposición homenaje.
(25 de marzo 2011)
Para los lectores de esta página
Os puedo asegurar que pintar es como vivir para siempre. Hay que tener un "hobby", un entretenimeitno y no hay nada como pintar, os lo aseguro. Ir a mi web de pintura PALMERAL
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